
Agustín Jerez, más conocido como "Gordo Tilín" era el objetivo de 14 allanamientos realizados este jueves en el barrio Ejército de los Andes, de Ciudadela, más conocido como Fuerte Apache. Pero todavía no lo encontraron. Lo acusan por un homicidio cometido el 20 de abril en el que también hirieron a otras dos personas. Sería parte de una pelea entre organizaciones criminales ligadas al narcotráfico en la zona.
Con 500 policías bonaerense con patrulleros, motos y hasta un helicóptero , el operativo empezó alrededor de las 5 de la mañana y hasta la tarde todavía buscaban a los sospechosos.
Los vecinos, cansados de la violencia en las calles, vieron con expectativa a los agentes que "saturaron" el barrio, pero pidieron que no se vayan y recordaron otros operativos similares que no lograron controlar la situación entra las bandas que dominan el barrio. La violencia es tanta que -según denuncian- las bandas habrían impuesto un "toque de queda" que les impide salir por la noche.
Durante las primeras horas del jueves Policía Bonaerense, encabezada por la DDI de San Martín, ingresó al Fuerte Apache buscando al líder de una organización dedicada al narcomenudeo en Villa Matienzo, un asentamiento entre el barrio Ejército de los Andes y la avenida General Paz, frente a Villa Real, en la Ciudad de Buenos Aires.
En el operativo también intervino personal de la Jefatura Departamental Tres de Febrero y de la Fuerza de Operaciones Especiales (FOE).
Según indicaron fuentes del Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, los operativos de "saturación" (con mucha presencia policial), habían empezado el sábado. Luego, con las órdenes emitidas por la Justicia de Garantías de San Martín concretaron los allanamientos solicitados por la Fiscalía N°7 de ese Departamento Judicial "por recientes y distintos enfrentamientos armados producidos en el complejo y por el que murieron dos personas", aseguraron.
"Corresponde a un grupo de sujetos que se dedican al préstamo de dinero, comercialización de estupefacientes y la toma de viviendas del complejo bajo amenazas", explicaron a Clarín fuentes policiales.
Hasta el cierre de esta nota, los policías detuvieron a 11 sospechosos y secuestraron cocaína y marihuana fraccionada, armas, cargadores, municiones y distintos elementos de interés para la causa.
Fuentes judiciales consultadas por este diario confirmaron que se secuestraron armas y drogas en los domicilios allanados, pero que no lograron detener a los acusados que habían ido a buscar específicamente.
Según indicaron, la investigación está a cargo del fiscal Fabio Cardigonde y comenzó a raíz de un doble homicidio cometido el 20 abril durante un enfrentamiento entre bandas en el barrio.
A partir de los elementos reunidos por el fiscal en este expediente fue que solicitó a la Justicia de Garantías que orden la detención de un mayor y un adolescente.
A su vez, el 8 de mayo hubo un nuevo enfrentamiento a los tiros entre bandas en el que resultó herido un vecino de 68 años, identificado como Raúl Enrique Miño, y que nada tenía que ver con el conflicto. Ese hecho se sumó a una serie de tiroteos que preocupa al barrio.
Hace casi un año, en julio de 2025, la entonces ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, había acompañado un operativo con más de 1000 efectivos para instalar un centro de comando y de control con monitoreo, pero durante este jueves los vecinos reclamaron por la falta de presencia de fuerzas federales.
“Vivo a la vuelta de la plaza desde 1970. No molesto a nadie. En los monoblocks siempre hay líos. Antes vivía en Florencio Varela, vendí y compré acá. A veces se escuchan disparos, por eso a la noche no salimos. Si veo que hay juntas, rajo para otro lado”, contó a Clarín Alberto Cabrera, de 81 años.
El movimiento de tantos policías sorprendió al barrio, donde niños y adolescentes se acercaron a curiosear en las sitios por donde se movían los agentes, con sus cascos, chalecos y armas largas, motos, camionetas y perros entrenados en encontrar drogas.
Las víctimas del doble homicidio del 20 de abril fueron identificadas como Mario Carrizo y Federico, dos jóvenes que se habrían enfrentado a Agustín Jerez, quien se cree fue el tirador y que actuó con un adolescente como cómplice.
El funeral de Carrizo, alias "Marito" o "Muela" se viralizó luego de que sus familiares y amigos lo despidieron a los tiros en un "velorio tumbero" realizado en el Nudo 13 del Fuerte Apache. Este joven también es señalado como parte de una banda dedicada al narcomenudeo en el barrio.
Este caso habría intensificado los conflictos entre las bandas que se disputan el territorio y que derivó también en el tiroteo del 8 de mayo en el que hirieron al vecino de 68 años, que sufrió un balazo en una pierna.
En este enfrentamiento, de acuerdo a los videos que los propios vecinos viralizaron en redes sociales, se escucharon más de treinta detonaciones.
Redactora de la sección Sociedad
Fuente:
Clarín
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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