
El gobierno argentino enviará tropas al Ártico para que participen como observadoras de una operación militar con Canadá . Se trata de un nuevo gesto de acercamiento a un país que forma parte de la OTAN .
Al ejercicio del que participarán se lo conoce como Nanook y es la operación insignia de las Fuerzas Armadas Canadienses (CAF) en el Ártico.
Este movimiento de tropas argentinas no requiere autorización del Congreso porque van como observadoras, informaron fuentes del Gobierno.
Según relataron, es un ejercicio que “se encuentra en proceso de transición hacia una operación multidominio y de carácter casi permanente, con el propósito de detectar, disuadir y responder ante amenazas en el Ártico, consolidando al mismo tiempo la presencia sostenida de las CAF en esa región estratégica”.
La Operación Nanook se realiza anualmente desde 2007 y, desde entonces, ha ampliado tanto su alcance como la participación de socios internacionales, informaron las fuentes oficiales argentinas, que dijeron que tras esta última reestructuración, el ejercicio ahora contempla hasta siete despliegues anuales, cada uno de ellos diseñado para cumplir con objetivos operacionales específicos en el entorno ártico.
El 1° de mayo, Milei mantuvo una conversación telefónica con el primer ministro de Canadá, Mark Carney. El diálogo se dio desde la residencia oficial de Olivos y se conoció a través de una foto difundida por Presidencia, en la que se lo ve a Milei acompañado por el traductor oficial, Walter Kerr .
Milei y Carney tienen perfiles contrapuestos, como quedó claro en sus respectivos discursos en el Foro de Davos. Además, mientras que el mandatario argentino tiene una estrecha y fluida relación con el presidente estadounidense, Donald Trump , Carney fue objeto de varios dardos por parte de este.
En enero último, Carney se convirtió en blanco de la ira de Donald Trump, luego de una escalada que comenzó precisamente en el Foro suizo, y luego de lo cual, el estadounidense le retiró la invitación a participar de su flamante Consejo de la Paz.
En Suiza, Trump dijo que “Canadá vive gracias a Estados Unidos”, lo que fue respondido poco después por Carney , que afirmó que su país prospera gracias a los valores canadienses. El primer ministro señaló entonces que Canadá puede mostrarle al mundo que el futuro no tiene que ser autocrático.
Ese cruce derivó en que Trump le saque a Carney la invitación para participar del Consejo de la Paz, al que sí invitó a Milei, quien asistió en febrero pasado.
Carney habló en Davos de “la ruptura del orden mundial, del fin de una ficción agradable y del comienzo de una realidad brutal en la que la geopolítica de las grandes potencias no está sujeta a ninguna restricción”.
Carney agregó: “Pero también les diré que los demás países, en particular las potencias medias como Canadá, no son impotentes. Tienen la capacidad de construir un nuevo orden que integre nuestros valores, como el respeto de los derechos humanos, el desarrollo sostenible, la solidaridad, la soberanía y la integridad territorial de los Estados”.
Fuente:
La Nación
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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