
Durante más de dos décadas, la desaparición de Mary Lou Combs fue un caso que quedó suspendido en una mezcla de incertidumbre, rumores y preguntas sin respuesta. La mujer, de 41 años, fue vista por última vez el 19 de agosto de 2003.
Tras salir de la casa que compartía de manera periódica con su madre y sus tres hijos en Palm Coast, Florida, Estados Unidos, se esfumó sin dejar rastros claros. Ahora, 22 años más tarde, la investigación dio un giro que podría acercarla por fin a una resolución.
La pista decisiva apareció bajo el agua. En la vía navegable intracostera, cerca de la Ruta 18, las autoridades encontraron partes de un automóvil, ropa, juguetes, objetos personales y restos humanos que sospechan podrían ser de Combs.
El hallazgo movilizó a la Oficina del Sheriff del Condado de Flagler, que trabajó junto con buzos especializados y equipos del FBI para recuperar y preservar todas las evidencias. Las piezas recuperadas coinciden con el vehículo que manejaba Mary Lou al desaparecer: un Plymouth Neon Coupé rojo modelo 1996.
La denuncia formal por su desaparición se hizo el 9 de octubre de 2003, cuando un familiar empezó a alarmarse por una serie de ausencias que ya no parecían normales. Había faltado al cumpleaños de una de sus hijas y tampoco había cobrado su último sueldo en el supermercado donde trabajaba.
El caso se mantuvo durante años sin avances visibles, hasta que en 2020 el sheriff Rick Staly creó una unidad de casos sin resolver para volver a revisar desapariciones, homicidios y agresiones sexuales.
El verdadero quiebre llegó en octubre de 2025, cuando un equipo de buzos voluntarios que trabajaba con esa unidad detectó bajo el agua un parachoques que coincidía con el del auto de Combs.
El vehículo estaba sumergido a unos cinco metros de profundidad, volcado y parcialmente enterrado en el barro. La complejidad del rescate y el estado frágil de la estructura obligaron a montar un operativo especial que demoró tres días.
Los buzos ingresaron por la ventanilla rota del lado del conductor y utilizaron equipos de dragado para extraer el contenido del auto, que fue llevado a la orilla en una canasta de esclusa.
Lo que encontraron dentro reforzó rápidamente la hipótesis de que se trataba del vehículo de Mary Lou. En especial un zapato talle 7 compatible con el calzado de la desaparecida , su licencia de conducir de Florida y objetos personales.
Además, uno de los huesos recuperados presentaba una placa metálica colocada años antes en una cirugía de tobillo, un detalle que para los investigadores resultó especialmente relevante.
Los restos fueron identificados de manera preliminar por un antropólogo forense del FBI , aunque ahora el caso quedó en manos del médico forense. Aun así, el sheriff Staly ya fue contundente al afirmar que todas las pruebas reunidas hasta el momento sugieren que los restos son los de Mary Lou Combs.
Las evidencias apuntan a que la mujer habría conducido accidentalmente hacia la vía navegable y que probablemente murió ahogada. La investigación sigue abierta, pero por primera vez en 22 años la familia parece estar más cerca de obtener algo que esperó dácadas.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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