
La B icameral de Inteligencia se convirtió en uno de los ámbitos de interés entre los diputados y senadores y a la disputa que quedó al descubierto entre el PRO y el oficialismo por la presidencia se sumó también la puja dentro del peronismo por conseguir un lugar en la comisión del Congreso .
Se espera que la próxima semana salga la resolución conjunta de Martín Menem y Victoria Villarruel convocando a la reunión de conformación de la bicameral, en la que Karina Milei tratará de imponer a Sebastián Pareja, uno de los suyos, en la presidencia para marcarle la cancha a Santiago Caputo .
Por ahora, el asesor estrella controla la Secretaría de Inteligencia (SIDE) a través de su titular Cristian Auguadra, y del subsecretario administrativo, José Lago Rodríguez, a cargo de la caja y la estructura del organismo.
Pero más allá de la interna de la Casa Rosada, Patricia Bullrich , la jefa de La Libertad Avanza en el Senado, junto con las fuerzas aliadas buscarán restarle al menos un lugar al peronismo en representación de la Cámara alta.
Para sostener la maniobra, desde el oficialismo fundamentan que el bloque que comanda José Mayans no es el mismo que el año pasado. Eso que pasó de tener más de 30 bancas a 25 sumando a los 2 representantes de Justicia Social Federal y a los 2 del bloque de Gerardo Zamora.
En la anterior conformación, el peronismo tenía 3 sillas por el Senado. Los lugares estaban ocupados por Eduardo "Wado" de Pedro , en representación de La Cámpora; la riojana Florencia López, quien responde al gobernador Ricardo Quintela ; y Oscar Parrilli , el kirchnerista de paladar negro que concluyó su mandato en diciembre.
Mayans, quien amenazó con judicializar su reclamo por la metodología en que se resolvió el reparto de los lugares en las comisiones, tendrá una tarea difícil para negociar el único lugar que le darán en la bicameral para recortar aún más el poder del peronismo.
En Diputados, Menem también prepara una estrategia similar a la de Bullrich lo que podría complicar al bloque de Unión por la Patria (UP), ya que hay una veintena de legisladores interesados en ocupar una silla en el organismo encargado de controlar a los servicios de inteligencia.
La Cámpora, la organización que controla Máximo Kirchner , buscará mantener a Rodolfo Tailhade, quien es uno de los alfiles de Cristina Kirchner en el Congreso y viene integrando la comisión.
Sin embargo, a la pelea por las sillas en la comisión también se podría sumar Agustín Rossi , ex interventor de la ex Agencia Federal de Inteligencia (AFI) durante el gobierno de Alberto Fernández .
Mientras que el espacio que conforman los denominados peronistas federales junto al massismo también quieren una plaza para que represente a las provincias. Y no se descarta que otros sectores pretendan integrar la comisión lo que exigirá una amplía negociación.
A todo esto hubo un cambio en la estrategia del oficialismo que podría tensar la relación con el PRO, ya que dejará al bloque amarillo sin la presidencia de la comisión pese a que el año pasado le habían prometido el cargo a Cristian Ritondo .
Como el año pasado la presidencia de la comisión la ejerció Martín Lousteau por el Senado; este año pasará ser comandada por un representante de Diputados.
Sin embargo, la maniobra de la Casa Rosada podría tensar la relación entre los libertarios y su principal socio en el Congreso porque Ritondo no recibió ningún llamado de Menem avisándole que no iba a tener la presidencia, pese al ofrecimiento que le hizo en diciembre pasado cuando el oficialismo con la ayuda de los aliados consiguió darle al riojano el poder para armar las comisiones.
Hay expectativa de si finalmente Sebastián Pareja, el armador de Karina Milei en la Provincia, será quien presida la comisión que está integrada por 7 senadores y 7 diputados.
Redactor de la sección Política
Fuente:
Clarín
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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