
María Sebastiana Herrera nació en Ranchos el 19 de enero de 1804, hija de José y Juana Rosa Acuña. A los 18 años, el 6 de noviembre de 1822, contrajo matrimonio con Pascual Peredo en la Parroquia de San Vicente. Don Pascual fue mayordomo en campos de Rosas y, en 1840, fue designado primer Juez de Paz del partido de Las Flores.
Como administradora de estancias de Rosas, Doña María desempeñó funciones de gran responsabilidad . El 6 de diciembre de 1839 informó a su patrón sobre la selección de novillos gordos de La Esperanza y La Invernada, entregando 812 ejemplares “por ser la mejor novillada que había”, y advirtió de la existencia de ganado gordo también en La Blanca, La Cortadera, Cabeza de Toro y San Benito.
Richard W. Slattta sobre María Herrera, en Los gauchos y el ocaso de la frontera , destaca lo siguiente: “Sus responsabilidades incluían el otorgamiento de salarios y la asignación de tareas a más de setenta peones en los puestos San Benito y Rosario. También llevaba la contabilidad de los ingresos y gastos de la estancia, así como el recuento de cabezas de ganado . A juzgar por las respuestas de Rosas a sus cartas, ella realizaba satisfactoriamente todas las tareas de administración”.
Doña María escribe desde “Constitución” que era una sección que administraba Rosas y que fue parte de la sociedad Rosas–Terrero. Esto surge de una presentación en 1860 en los autos Juan N. Terrero con los herederos de Tiburcio Espinosa, y en la cual fue citada a declarar Doña María, manifestando que los Puestos Baigorria, Constitución y La Leña fueron poseídos sin contradicciones por la Sociedad Rosas–Terrero desde 1820 en las inmediaciones del campo de Espinosa.
El 6 de junio de 1842 Rosas, desde San Benito de Palermo, le pidió enviar 50 vacas bien gordas para consumo del cuartel y de la quinta, además de un informe sobre los rodeos. El 30 de junio Doña María respondió con un informe pormenorizado sobre numerosos puestos (San Benito, San Juan Genaro, Vizcacheras, San Juan José, San Francisco, San Ignacio, Cortadera, San Pedro de Calderón, Chacabuco, Hinojal de San Benito, San Juan de Decima, Cabeza del Toro y Puesto de Luna), indicando cantidades de novillos gordos y los rodeos mansos y ariscos, en este último caso comenta que no se han juntado por falta de peones y caballos. También informó que, por la sequía, la hacienda de Santa Inés y Centinela había pasado casi en su totalidad al Rodeo del Rosario, y que había rodeos en Jagüel.
La Estancia San Martín concentraba la hacienda enviada desde el pago de Las Flores; por ello, Doña María informaba sistemáticamente los envíos con ese destino. El 12 de julio de 1842 comunicó el envío de 70 cabezas y 10 bueyes “que son los que pueden caminar porque los otros están bichocos” . El 10 de agosto de 1842 Rosas le solicitó que, a partir del 1° de septiembre, cada inicio de mes enviara a San Martín una tropa de 120 novillos gordos.
Para el primer trimestre de 1843 la administradora informa que en los Puestos de San Benito y del Rosario había 26 capataces y 66 peones.
En los movimientos de ganado para abasto o saladero, a Tablada del Sud, el 21 de diciembre de 1846 ingresaron 400 cabezas desde Las Flores conducidas por Verísimo Marquez, compradas por Antonio Cambaceres a María Herrera de Peredo. Hay varios movimientos de venta de hacienda de Pascual Peredo , razón por la cual es muy probable que mientras fueron administradores tenían ganado propio en campos de Rosas.
El 19 de enero de 1857 Pascual Peredo solicitó al Gobierno comprar tres leguas cuadraras de un campo que perteneció a don Juan Manuel de Rosas en el Partido de Las Flores, dos años más tarde se admitió la propuesta. Ese campo estaba ubicado en las cercanías de General Belgrano, lo cruzaba el antiguo camino al Azul pasaba por la Posta de Echeverría y en el Salado por el Paso de Ponce donde había una pulpería. En 1860, el agrimensor Tomás Baillo realizó la mensura.
El 2 de diciembre de 1862 Pascual Peredo testó en el establecimiento “Costa del Salado”, declarando por bienes: el campo de General Belgrano, casas en Azul y Ranchos, 5.000 vacunos, 200 yeguas y 15.000 ovejas (la mitad estaban en capitalización). Falleció en Ranchos el 8 de diciembre de 1862. Doña María Testó en Buenos Aires el 6 de abril de 1866 y murió en su casa de la calle Comercio 336 (hoy Humberto I) el 7 de mayo de 1866.
Fuente:
La Nación
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

.jpg)


Redes