La Justicia bonaerense condenó a prisión perpetua a tres ex integrantes de la Policía Bonaerense por el crimen de Damián Alejandro Sepúlveda, el joven que apareció muerto en enero de 2013 dentro de una dependencia policial de General Madariaga. El caso, que durante años estuvo rodeado de polémicas y cuestionamientos, terminó convirtiéndose en uno de los expedientes más graves de violencia institucional en la región.
El fallo fue dictado por el Tribunal Oral en lo Criminal N°1 de Dolores, que encontró responsables a los ex policías.
Las condenas
- Alcides Gabriel Montenegro fue condenado a prisión perpetua como coautor de los delitos de torturas y homicidio agravado por la causa.
- Mauricio Daniel Díaz recibió la misma pena por los mismos delitos.
- Guillermo Gastón Formentini también fue condenado a prisión perpetua.
- Walter Javier Soto fue sentenciado a dos años de prisión de ejecución condicional por el delito de omisión imprudente de evitar torturas.
Qué ocurrió aquella madrugada
Sepúlveda tenía 27 años cuando fue detenido el 13 de enero de 2013. Después de haber sido trasladado inicialmente al hospital municipal, terminó alojado en la comisaría local. Según quedó acreditado durante el juicio, en el interior de esa dependencia fue golpeado brutalmente.
Las pericias incorporadas al expediente determinaron que la víctima sufrió lesiones múltiples en distintas partes del cuerpo y que incluso presentaba fracturas compatibles con una fuerte agresión física.
Tras su muerte, la primera versión policial intentó instalar la hipótesis de un suicidio dentro del calabozo. Sin embargo, con el paso del tiempo comenzaron a surgir inconsistencias en esa reconstrucción y nuevas pruebas terminaron derrumbando esa teoría.
Un expediente marcado por las controversias
La investigación atravesó años de discusiones judiciales. En un juicio realizado en 2022 se reconoció que Sepúlveda había sido víctima de torturas, aunque los acusados fueron absueltos por el homicidio debido a supuestas dudas probatorias.
Esa decisión provocó un fuerte rechazo de familiares y organismos vinculados a los derechos humanos, que denunciaban que el crimen había quedado prácticamente impune.
La situación cambió tras la intervención de la Cámara de Casación bonaerense, que revisó el expediente y anuló las absoluciones. Nuevos estudios forenses y análisis realizados por Gendarmería Nacional Argentina descartaron definitivamente que se hubiera tratado de un suicidio.
A partir de esa revisión se ordenó un nuevo debate oral que concluyó con las condenas conocidas ahora.
El impacto del fallo
La sentencia volvió a poner en discusión la responsabilidad del Estado en hechos ocurridos bajo custodia policial y la dificultad histórica para esclarecer delitos cometidos dentro de fuerzas de seguridad.
Para la familia de Sepúlveda, el fallo representa el cierre de una larga pelea judicial iniciada hace más de una década, luego de una muerte que conmocionó a General Madariaga y que con el tiempo se transformó en un símbolo de la lucha contra la violencia institucional.
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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