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El encargado 4: política, un funeral, la emocionante aparición póstuma de Luis Brandoni y el “ajedrez” mortal que define la temporada


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No sabemos si Mariano Cohn y Gastón Duprat inventaron la trama de la temporada 4 de El encargado con el conocimiento previo de que Guillermo Francella , el gran protagonista de la serie, se encaminaba a hacer realidad su viejo sueño de interpretar en un escenario teatral al personaje central de la novela Desde el jardín .

Pero de lo que estamos seguros después de ver los siete nuevos episodios de la serie, que Disney+ incorporó a su catálogo este jueves, 24 horas antes de la fecha anunciada, es que Eliseo Basurto funciona en este tramo de El encargado casi como una suerte de reverso de Chance Gardiner, la figura central imaginada por Jerzy Kosinski en Desde el jardín , un hombre de apariencia ingenua y amable que, como sabemos, vivió toda su vida aislado del mundo hasta que varias circunstancias fortuitas lo llevan a convertirse en alguien muy tenido en cuenta en los más elevados círculos del poder.

Por supuesto, todo lo dicho aparece completamente invertido cuando Basurto se mira frente al espejo de Gardiner. Nuestro ya familiar encargado es un experto en el arte de simular candor, credulidad y espíritu simplón. Lejos de ignorar la condición humana, a partir del conocimiento de los puntos débiles ajenos, siempre se las ingenia para manipular a los demás en su propio beneficio.

Pero nunca sabemos del todo –y aquí está una de las razones que convirtieron a la serie en un tema de conversación permanente- lo que Eliseo está pensando. Sobre todo cuando su conducta sinuosa y resbaladiza choca contra actitudes todavía más rastreras de sus semejantes. Y allí Eliseo recalcula sus pasos y pasa a ser nuestro antihéroe más querible. Por momentos queremos que se salga con la suya porque termina enfrentado a gente que se porta mucho peor que él.

Todo esto viene pasando de manera recurrente desde que la serie se puso en marcha y la temporada 4 no ofrece demasiadas variantes en tal sentido. Estamos en el fondo ante una nueva variante del ya clásico juego de ajedrez, o del gato y el ratón, entre Basurto y Zambrano (el siempre magnífico Gabriel Goity ) que perdura entre chicanas, simulaciones, intrigas, engaños y maniobras interesadas.

Aquí también se vuelve a hablar de dinero. Como se viene anticipando desde el tráiler de la temporada 4, Basurto decidió vender su empresa de “soluciones integrales” por una suculenta cifra que Zambrano observa con especial interés. Y al mismo tiempo, para cerrar el círculo que evoca desde un espejo invertido a Chance Gardiner, empieza a aparecer la política.

Y allí vuelve a ponerse en marcha en toda su plenitud la mirada sobre el mundo que tienen Cohn y Duprat, de nuevo autores (junto a Emanuel Diez) del guion de hierro de esta nueva temporada . El dúo se hace cargo de la dirección del primer episodio y deja el resto en manos de Florencia Momo y Martín Hodara, responsable de la futura serie propia desprendida del original que tendrá como protagonista a Zambrano y ya se encuentra en pleno rodaje.

La gran aparición de este regreso de El encargado es el personaje del Presidente de la Nación, encarnado por Arturo Puig en un muy bienvenido regreso a los primeros planos con la autoridad, el aplomo y la categoría actoral que le conocemos. Ya habíamos visto al final de la temporada 3 a Basurto ingresando en la Casa Rosada. Lo que ocurre ahora es una química a primera vista entre el encargado y el primer mandatario, que no tardan en encontrar coincidencias en varios temas de un modo que no conviene revelar por anticipado.

Con el foco puesto ahora en la política, la dupla renueva sus filosas observaciones sobre la hipocresía del imaginario colectivo argentino en todas sus facetas, las individuales y las institucionales. Esta vez, los feroces dardos de la dupla apuntan mayormente al hueso de las conductas venales y hasta deshonestas por parte de algunos ocupantes de altos cargos en el Poder Ejecutivo y en el Poder Judicial.

En paralelo a esa mirada va evolucionando en la trama de la temporada 4 un nuevo round de las maniobras de Zambrano para sacarse de encima a Basurto que lleva las cosas, como sugiere el final del tráiler, al momento que el abogado recibe un llamado en el que se entera del fallecimiento de su archirrival.

No conviene anticipar nada, más allá de la previsible incorporación al relato de algunos momentos muy negros, ideales para que Cohn y Duprat vuelvan a explorar el cinismo y la doble moral de varios personajes habituales de la historia. Entre ellos vale destacar a dos colegas de Basurto que regresan con varias apariciones decisivas, Froilán ( Daniel Aráoz ) y Gómez ( Manuel Vicente ).

A lo largo de esta temporada encontraremos más regresos (de mayor presencia o simples cameos) que nos transportan en algunos casos al ya lejano comienzo de la historia. Y también la precisión habitual con la que Cohn, Duprat y su impecable equipo hacen que cada escena se sostenga desde el encuadre y la duración ideales. No hay ni una imagen ni una palabra de más o de menos.

Y entre todo eso, más o menos por la mitad del relato, llega el momento más entrañable y conmovedor de todos, anticipado hace pocos días por Cohn y Duprat cuando revelaron que Luis Brandoni había dejado grabada su habitual participación especial de cada temporada de El encargado también en este caso.

El momento final de Brandoni personificando al Polaco, el veterano que vive bajo las estrellas en un rincón de la Plaza Las Heras, vuelve a ser espléndido, enriquecido por la emoción adicional de verlo en una actuación póstuma. Su aparición resulta antológica, cantándole al atribulado Basurto una verdadera oda a la libertad.

Como protagonista excluyente de principio a fin de una temporada que culmina al mejor estilo de Relatos salvajes , Guillermo Francella vuelve a estar a sus anchas con el personaje que sin dudas mejor aprovecha este brillante momento de su carrera. El actor se asocia al timing casi perfecto de cada momento de intriga, suspenso, comedia o drama aportando silencios, miradas (su manera de expresarse con los ojos es extraordinaria) y algunos de esos tics suyos tan conocidos y festejados que, de tanto repetirse, en un momento rozan, quizá innecesariamente, la parodia.

¿Llegó a su fin El encargado ? La personificación de Francella deja en claro, como parece ser también su propio deseo según varias declaraciones recientes, que Eliseo Basurto tiene todavía cuerda para rato.


Fuente: La Nación


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