
Muchos dueños se sorprenden o se incomodan cuando su perro intenta montarlos . La reacción más común es pensar que se trata de un gesto sexual o de desobediencia, pero los expertos en comportamiento animal aseguran que la realidad es mucho más compleja.
Según el adiestrador Baruch Correa: “ Si tu perro te monta constantemente, eso puede indicar que necesita un poco más de actividad para aliviar el estrés ”. Lejos de ser solo una cuestión hormonal, montar suele ser una descarga de tensión acumulada, frustración o excitación exagerada.
La conducta de montar puede tener varias causas y siempre depende del contexto. En muchos casos, aparece después de visitas en casa, paseos agitados o juegos intensos, cuando el animal no logra calmarse solo.
Los especialistas explican que, además del estrés, montar puede ser una forma de comunicación social o de marcar jerarquía dentro del grupo familiar. Incluso, algunos perros lo hacen para lidiar con inseguridades.
En el canal @Manual Pet , se detalla que este comportamiento puede señalar dominancia, marcar territorio o ser una manera de buscar su lugar en la “manada”.
No. Aunque muchos piensan que montar es solo una conducta sexual, la mayoría de las veces responde a motivos emocionales : ansiedad, aburrimiento, frustración o simplemente búsqueda de atención.
Factores como la edad , los hormonas , la socialización y el historial de refuerzos influyen mucho. Si alguna vez el perro recibió atención, regaños o risas al montar, es probable que repita la conducta porque aprendió que así consigue una reacción.
La castración puede ayudar cuando el origen es hormonal, pero no es una solución mágica si el problema es emocional.
La clave está en redirigir la energía del perro hacia actividades adecuadas, nunca en castigos. Los entrenadores recomiendan juegos estructurados para que el animal descargue tensión de forma segura y divertida.
Algunas ideas para canalizar esa energía:
El manejo diario del perro que monta personas requiere prevención, redirección, refuerzo positivo y mucha constancia . Lo ideal es anticiparse al momento de mayor excitación y ofrecerle una alternativa, como un comando o un juguete, antes de que monte.
Algunas recomendaciones fáciles de aplicar:
Si el comportamiento aparece de repente, se vuelve muy frecuente o intenso, o viene acompañado de síntomas físicos como lamido excesivo, dificultad para orinar, dolor o cambios de humor, es fundamental consultar a un veterinario para descartar problemas de salud y recibir orientación profesional.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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