
Las lagartijas invadieron Buenos Aires hace varios años y en algunos hogares pueden encontrarse hasta decenas de ellas. Pero, ¿qué significa la presencia de estos reptiles en una casa? De acuerdo a los expertos, existen ciertas factores que atraen a estos animales.
En primer lugar, hay que diferencias entre los diferentes tipos de lagartijas . Las gran mayoría de las que se encuentran en las casas de Buenos Aires o ciudades como Rosario pertenecen al género gecko .
Este tipo de reptil es nocturno , por lo que es muy difícil verlo durante el día, mientras que puede observarse más fácilmente por la noche. Tiene piel fina, dedos con almohadillas que le permiten trepar por todo tipo de superficies y tienen la capacidad de emitir pequeños chirridos. Aunque su tamaño varía, suelen medir entre 7,5 y 15 centímetros desde la boca hasta la punta de la cola.
Esas son justamente las características que las diferencian de las típicas lagartijas, que tienen una actividad diurna, una piel escamosa, garras en lugar de dedos y no hacen sonidos.
Durante el invierno, los geckos suelen refugiarse de las bajas temperaturas y se esconden dentro de grietas en las paredes o cualquier tipo de recoveco. Con la llegada del calor, a partir de septiembre, empiezan a reaparecer y es más frecuente observarlos.
Si hay varios geckos en un hogar, es porque encontraron las condiciones perfectas para vivir . Esto se relaciona con las temperaturas y, más precisamente, con la presencia de insectos, que son su principal fuente de alimentación .
Es por eso que es muy habitual observar a estos reptiles cerca de las lámparas , dado que esperan allí a que se acerquen moscas y mosquitos para cazarlos. También pueden comer arañas, cucarachas, polillas y otro tipo de insectos .
Aunque a muchas personas les da impresión ver a estos animales dentro de su hogar, la realidad es que pueden ser beneficiosos. Es que son inofensivos y se comen a los bichos de la casa, lo que puede ayudar a prevenir la aparición de plagas. Además, son muy asustadizos: cuando uno se acerca, suelen huir rápidamente a refugiarse.
Respecto de su llegada a la Argentina, Matías Pandolfi, doctor en Biología, especialista en Zoología del Conicet-UBA, explicó en una entrevista con Infobae que habrían arribado al país en la década de 1970 en barcos .
“Se cree que arribaron en las cargas de corchos o maderas desde África. Y los primeros barrios en donde aparecieron fueron los del sur de la Ciudad. Ahora hay en casi todos los barrios, conurbano bonaerense, Rosario, Montevideo, Asunción, Guayaquil. Son muy adaptables e invaden estos ambientes”, detalló.
Si bien son beneficiosas para eliminar los insectos, algunas personas prefieren espantarlas de sus hogares, ya sea por la presencia de mascotas o para evitar la aparición de excremento de estos reptiles. Para esto, existen algunos trucos que permiten ahuyentarlas sin tener que matarlas :
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

.jpg)


Redes