Home Ads

Qué pasa si metés la cara en agua con hielo por 30 días seguidos y por qué es bueno, según la ciencia


Home Ads

Home Ads

Meter la cara en agua con hielo se volvió una de las prácticas más virales en redes sociales como TikTok e Instagram. Aunque a simple vista puede parecer un truco casero sin fundamento, lo cierto es que esta técnica genera efectos reales en el cuerpo , tanto positivos como negativos, en especial si se repite durante varios días seguidos.

El contacto del rostro con agua helada produce un choque térmico inmediato : los vasos sanguíneos se contraen, la piel se enfría rápido y aparece una sensación intensa de frío, que puede ir desde un leve ardor hasta entumecimiento. Esta reacción forma parte de la respuesta natural del organismo frente a temperaturas extremas.

Si la práctica se realiza de forma controlada y por períodos cortos, repetirla durante un mes puede generar cambios visibles en la piel . El frío actúa como un estimulante circulatorio y antiinflamatorio , lo que explica por qué muchas personas la incorporan a su rutina diaria.

Entre los principales efectos que se pueden notar están:

Además, el estímulo del frío también impacta en el sistema nervioso, generando un efecto de activación que muchas personas comparan con un “shock de energía” al comenzar el día.

Una investigación publicada en la revista científica PMC comprobó que el enfriamiento facial provoca vasoconstricción , es decir, una reducción del flujo sanguíneo en la piel . En el estudio, el flujo en el rostro disminuyó hasta un 64% , lo que explica por qué baja la inflamación y la hinchazón.

Además, otra investigación publicada en la revista Brain Research Bulletin analizó qué ocurre cuando se aplica frío directamente en la cara. Los resultados mostraron que este estímulo activa el llamado “reflejo de inmersión” , una respuesta fisiológica del cuerpo ante el frío.

En el experimento, al aplicar frío en el rostro durante 60 segundos, los científicos observaron:

Este reflejo explica por qué muchas personas sienten un “shock” al sumergir la cara en agua con hielo: el cuerpo entra en un estado de alerta controlado que modifica la circulación y la respuesta nerviosa .

Aunque puede parecer inofensivo, abusar del hielo o aplicarlo de forma incorrecta puede generar efectos adversos.

Por eso, los expertos recomiendan evitar el contacto directo con el hielo y limitar la exposición a pocos segundos .

Para incorporar esta práctica sin riesgos, es clave seguir algunas pautas básicas:

Lejos de ser una solución milagrosa, meter la cara en agua con hielo puede aportar beneficios puntuales si se usa con criterio.


Fuente: TN


Home Ads

Home Ads
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo