
La cartera es uno de los objetos que más usamos a diario y, al mismo tiempo, uno de los que menos solemos revisar en profundidad. Según expertos en organización personal y disciplinas energéticas, este accesorio puede acumular humedad, olores y cargas energéticas del entorno sin que lo notemos.
En este marco, especialistas en limpieza natural y Feng Shui recomiendan un truco simple y discreto para equilibrar la energía personal: llevar una bolsita con sal gruesa dentro de la cartera .
La sal tiene propiedades absorbentes y purificadoras que ayudan a retener humedad, neutralizar olores y limitar la proliferación de bacterias en espacios cerrados. Al colocarla dentro de la cartera, actúa como un filtro natural que mejora el “microambiente” interno del accesorio.
Además, su capacidad higroscópica, es decir, de absorber la humedad del ambiente, la vuelve ideal para carteras que se apoyan en distintos lugares, se usan muchas horas o están expuestas a cambios de temperatura.
Desde el Feng Shui , la sal también es considerada un elemento de limpieza energética. Se la utiliza para absorber energía densa acumulada durante el día, especialmente en objetos personales que nos acompañan a reuniones, transporte público o espacios cargados emocionalmente.
Así, la sal se convierte en una alternativa económica, natural y efectiva para quienes buscan proteger su energía y mantener sus objetos personales más equilibrados sin usar amuletos llamativos ni productos artificiales.
Los especialistas en limpieza natural coinciden en que la sal gruesa o la sal marina son las más recomendadas para este uso, ya que tienen mayor capacidad de absorción y se saturan más lentamente que la sal fina. Estas variantes conservan mejor sus propiedades purificadoras, tanto a nivel físico como energético.
En cuanto a la ubicación, lo ideal es colocarla dentro de una bolsita de tela, tul o algodón , bien cerrada, y guardarla en un bolsillo interno de la cartera. Se recomienda evitar el contacto directo con objetos metálicos o electrónicos para preservar su efectividad y evitar residuos.
Este truco es especialmente recomendable si atravesás períodos de mucho estrés, reuniones intensas, cambios laborales o sociales, o si sentís cansancio frecuente sin causa aparente. También puede ser útil en épocas de humedad elevada o si usás la misma cartera durante muchas horas al día.
Mantener este hábito ayuda a conservar tanto la limpieza física del accesorio como una sensación de equilibrio y protección personal.
La frecuencia depende del uso de la cartera y del entorno. En general, los especialistas recomiendan cambiar la sal una vez por semana . Si notás que se humedece, se endurece o cambia de color antes de ese tiempo, lo ideal es reemplazarla de inmediato.
Renovar la sal de forma regular no solo evita olores y humedad, sino que también contribuye a descargar la energía acumulada y mantener una sensación de liviandad y bienestar en el día a día.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

.jpg)


Redes