
Con el paso del tiempo, los repasadores se manchan, se gastan y pierden ese aspecto prolijo que tenían al principio. Pero antes de tirarlos, existe un método simple y súper útil para reutilizarlos : convertirlos en fundas para cubrir pequeños electrodomésticos y protegerlos del polvo, la grasa y la humedad.
Esta idea no solo ayuda a mantener la cocina más limpia y ordenada, sino que también permite ahorrar y sumar un toque de color al ambiente.
Aunque ya no sirvan para secar platos, los repasadores siguen siendo absorbentes, resistentes, flexibles y fáciles de adaptar . Por eso, funcionan perfecto como fundas caseras para la licuadora, tostadora, pava eléctrica, cafetera, batidora o procesadora.
Además, si tienen estampas o colores lindos, pueden sumar un detalle decorativo y hacer que la cocina se vea más prolija y armoniosa.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

.jpg)

Redes