
Limpiar el horno suele ser una de las tareas más postergadas en la casa. La grasa pegada y los restos de comida parecen imposibles de sacar. Por eso, muchos terminan resignados a frotar durante horas o a usar productos con olores fuertes.
Existe un método casero que no necesita ni bicarbonato ni vinagre y que deja el horno como nuevo, sin esfuerzo y sin químicos. El secreto está en usar vapor de agua con sal gruesa .
Con este método, el calor del horno afloja la suciedad y la grasa , mientras que la sal ayuda a despegarla sin rayar las superficies.
Después de este truco, el horno queda limpio, sin capas pegajosas y sin ese olor fuerte que dejan algunos productos de limpieza.
Leé tmabién: Tirar vinagre caliente en los rieles de la ventana: por qué lo recomiendan y para qué sirve
Lo ideal es repetir este método una vez por mes o cuando notes que la grasa empieza a acumularse. Así, el horno siempre va a estar listo para usar y sin suciedad difícil de sacar.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

.jpg)

Redes