
El hallazgo de los cuerpos de las mellizas Huszti en un canal de Aberdeen marcó el inicio de un enigma sin resolver. La justicia escocesa determinó que se trató de un ahogamiento accidental , cerrando la investigación sin hallar indicios de criminalidad.
La desaparición de las hermanas, ocurrida en enero de 2025, mantuvo en vilo a la comunidad internacional durante semanas. Ambas residían en el Reino Unido desde hacía ocho años y fueron vistas por última vez caminando bajo el frío intenso.
Tras el hallazgo de los restos, la familia enfrentó obstáculos burocráticos y financieros insuperables. El elevado costo del traslado internacional de los féretros obligó a los padres a tomar una decisión dolorosa para concretar el regreso a su hogar.
Los informes oficiales indicaron que no hubo intervención de terceros, a pesar de las dudas iniciales de los allegados. Las autoridades locales mantuvieron la hipótesis del accidente. Sin embargo, para los especialistas, la muerte simultánea de dos personas jóvenes en un mismo punto geográfico siempre genera interrogantes sobre la causalidad .
La investigación forense se extendió por meses, analizando cada detalle de las últimas horas de las jóvenes. Se revisaron cámaras de seguridad y registros telefónicos , pero no se hallaron mensajes que sugirieran una intención de quitarse la vida.
Esta carencia de pruebas contundentes alimentó diversas teorías conspirativas en las redes sociales y medios locales.
Debido a que la repatriación tradicional costaba miles de dólares, la familia optó por la cremación de las jóvenes. De esta manera, los padres pudieron transportar las cenizas de sus hijas dentro de una mochila en un vuelo comercial hacia Budapest. Esta imagen se convirtió en el símbolo del desamparo estatal frente a la tragedia.
Esta modalidad de traslado simbolizó la precariedad y el desatención que sintieron los familiares frente a las instituciones. El caso generó un profundo impacto por la imagen de los padres cargando el peso de su pérdida en un equipaje de mano.
La sociedad civil en Hungría se manifestó en contra de la frialdad de los protocolos internacionales de asistencia al ciudadano .
La hermana de las fallecidas, Edit, expresó reiteradamente sus dudas sobre las circunstancias de las muertes. Para el círculo íntimo, la idea de un pacto suicida o un accidente simultáneo resulta difícil de aceptar sin respuestas claras.
Ellos sostienen que la relación entre las mellizas era de protección mutua, lo que descarta una imprudencia deliberada.
A un año de los hechos, el misterio persiste en la memoria colectiva. Las pertenencias y los últimos movimientos de las mellizas no arrojaron pruebas concluyentes, dejando a la familia en un duelo marcado por la incertidumbre y el vacío legal.
La policía escocesa dio por concluido el operativo, pero el estigma del caso permanece latente en la ciudad de Aberdeen. Finalmente, el retorno a Budapest permitió que las hermanas descansaran en su tierra natal. Aunque el expediente judicial está cerrado, la repatriación de los restos en condiciones tan extremas permanece como el testimonio de un drama humano transnacional.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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