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Luego de pasar unas horas en una comisaría de Brasil liberaron a la argentina acusada de gestos racistas


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La abogada argentina Agostina Páez (29) fue trasladada este viernes al mediodía a una sede de la Policía Civil en Río de Janeiro, luego de que la Justicia ordenó su prisión preventiva por hacer gestos racistas a los empleados de un bar en Ipanema. Sin embargo, por la tarde, la defensa logró que revocaran la detención.

La joven estaba imputada y monitoreada con tobillera electrónica en un departamento, pero la Justicia local consideró que existía riesgo de fuga y dispuso su prisión preventiva.

Páez está acompañada de su abogado en Brasil, Jorge Roitman, bajo la supervisión de Sebastián Robles, el letrado que representa a la joven en la Argentina.

Robles confirmó a Clarín que Páez fue trasladada este viernes al mediodía a la Comisaría 11° de Rocinha, de la Policía Civil de Brasil en Río de Janeiro, para cumplir con la orden detención.

“Estaba llorando, con miedo, preocupada y angustiada ”, describió Robles sobre el estado de la abogada al momento de ser trasladada desde el departamento hasta la sede policial. En un video del medio brasileño g 1 no se la vio esposada en ningún momento.

Robles afirmó que presentó el tercer habeas corpus desde que Páez fue detenida y calificó de “desproporcionada” la medida ordenada por el juez sustituto Guileherme Schilling Pollo Duarte.

Tras la detención, la defensa pidió una revocatoria inmediata de las medidas cautelares y logró que el mismo magistrado se lo conceda, aunque aun no se detallaron cómo seguirá la situación procesal de la abogada.

Al momento de pedir la detención, el juez sostuvo en su fallo que “la instrucción criminal se encuentra en su fase inicial y la permanencia de la imputada en libertad, en esta etapa de la producción probatoria, comprometería la garantía del orden público y la libre instrucción criminal” .

“En efecto, la acusada en libertad, en el momento actual, ocasionaría un grave inconveniente a la instrucción criminal, ya que tal situación podría intimidar a los testigos de los hechos y, especialmente, a las víctimas, para que no presten sus respectivos testimonios ante la justicia de manera imparcial, así como también podría permitir que la acusada, de forma deliberada, regrese a su país de origen, lo que traería consecuencias desastrosas para la búsqueda de la verdad real ”, señaló en el escrito.

Por su parte, Robles sostuvo que no cuestionó la investigación, pero resaltó que desde el primer momento Páez siempre estuvo a derecho y a disposición de la Justicia, tanto ella como sus amigas.

“Las medidas me parecen sin fundamentos y adrede. Agostina siempre estuvo a disposición , le pusieron la tobillera, se informó hasta el cambio de domicilio cuando tuvo que cambiar de departamento. ¿Hasta dónde está el peligro de fuga? ¿Dónde está motivo para agravar la pena?”, cuestionó.

Páez está imputada por el delito de injuria racial, que en la Justicia brasileña contempla una pena de entre 2 a 5 años de prisión efectiva. A diferencia de la Argentina, donde la penas de prisión efectiva son a partir de los 3 años, en Brasil es cuando la condena es de cuatro en adelante.

“Ella no tiene antecedentes penales ni de racismo” , señaló el abogado y aseguró que el pedido de la defensa es volver a la Argentina y quedar sometidos al proceso.

Según el medio I nfo del Estero , Mariano Páez, padre de la joven, contó este mediodía que recibió una comunicación de parte de ella: "Me ha mandado un mensaje diciendo que la llevan detenida."

“No me imaginaba esto nunca, no tiene antecedentes penales, no tiene problemas con nadie, no sé por qué el ensañamiento con ella. Es un calvario “, expresó el papá, que adelantó que este sábado viajará a Brasil.

Ayer, la propia Páez, desde el departamento en el que se encontraba alojada con tobillera electrónica, publicó un video en su cuenta de Instagram tras recibir la notificación de que había una orden judicial para que la detengan.

"Se están vulnerando todos mis derechos. Estoy desesperada, muerta de miedo y hago este video para que se haga eco de la situación que estoy pasando", dijo la abogada en esa publicación.

El hecho se que le imputa ocurrió el 14 de enero pasado, cuando la abogada fue filmada en un bar de la ciudad carioca haciendo gestos racistas a los empleados del lugar, que, según ella, la estaba provocando.

Uno de estos brasileños denunció a la joven, por lo que intervino la Policía Civil que el 23 de enero dio por concluida la investigación por considerar que el video con las imágenes de Páez era prueba suficiente.

A su vez, luego de ese primer video se conoció la filmación de una cámara de seguridad del bar en la que se observa claramente como uno de los meseros del lugar le grita a Páez en plena calle y se toma los genitales apuntando hacia ella.

Redactor de la sección Policiales


Fuente: Clarín


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