
Con el paso del tiempo, las cortinas acumulan polvo, ácaros, grasa del ambiente y olores difíciles de eliminar. En muchos casos, el lavado habitual no alcanza para devolverles frescura y luminosidad. Por eso, cada vez más personas recomiendan un truco simple y económico: agregar una cucharada de sal gruesa al lavarropas .
La sal no reemplaza al detergente, pero funciona como refuerzo natural gracias a sus propiedades absorbentes y desodorizantes. Bien utilizada, puede mejorar el resultado final sin dañar las telas.
Incorporar sal gruesa al lavado puede aportar varios beneficios:
Es un recurso práctico para ambientes con mucha humedad o poca ventilación.
Para mantenerlas en buen estado, se recomienda lavarlas cada tres o cuatro meses . En hogares con mascotas, fumadores o alta exposición a polvo, puede ser necesario hacerlo con mayor frecuencia.
Además, ventilar los ambientes a diario ayuda a prevenir la acumulación de humedad y olores. Abrir las ventanas unos minutos cada día reduce la necesidad de limpiezas profundas constantes.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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