Un matrimonio de la localidad de Lanús vivió una pesadilla este lunes feriado cuando fueron interceptados por cuatro delincuentes armados en la puerta de su casa.
El asalto, que incluyó disparos al aire y agresiones físicas, terminó con una revelación desgarradora: la mujer , que es docente, cree que uno de los ladrones fue alumno suyo.
El episodio ocurrió sobre la calle Aconcagua, una zona particular donde una vereda pertenece a Lanús y la de enfrente a Lomas de Zamora (Banfield).
Marcelo y Gisela se disponían a salir a trabajar este lunes feriado cuando fueron sorprendidos por los asaltantes. Las víctimas ya estaban dentro del vehículo cuando aparecieron los delincuentes.
“Tardé tres minutos en subir, nos pusimos el cinturón y yo tenía una botella de agua que me costaba acomodar. Cuando levanto la cabeza, tenía el revólver en la ventanilla “, relató Marcelo en diálogo con Mediodía Noticias (eltrece) .
Para infundir terror, los sospechosos gatillaron dos veces al aire . En medio de la desesperación, Marcelo quedó atrapado por el cinturón de seguridad y los delincuentes lo golpearon en la cabeza para acelerar el robo. Además del auto, le arrebataron la riñonera con documentos y las llaves de su negocio.
En un gesto de impotencia y bronca, la víctima llegó a lanzarle un botellazo a su propio vehículo mientras los ladrones escapaban. “Le tiré a mi auto del enojo que tenía” , confesó el hombre.
Gracias al rápido aviso policial y al seguimiento de las cámaras de seguridad, el vehículo fue hallado apenas 40 minutos después en la zona de San Francisco Solano. Los delincuentes lo habían dejado “enfriando”, presuntamente para utilizarlo en otro ilícito o desguazarlo.
Sin embargo, el rastro de los ladrones no terminó allí. A través del teléfono robado, ingresaron a la cuenta de Mercado Pago de la víctima y realizaron tres compras en un comercio de la Villa del Seibo, ubicada a unas 20 cuadras del lugar del asalto.
Marcelo se acercó al local y logró obtener imágenes de las cámaras de seguridad para identificar a los culpables.
Lo más impactante del caso surgió del relato de Gisela, la esposa de Marcelo. La mujer es docente en una escuela a la que asisten chicos del barrio donde se realizaron las compras con su dinero.
Durante el robo, le quedó grabada la mirada de uno de los delincuentes. Le resultó familiar su manera de expresarse.
“Ella sintió algo extraño en esa mirada. Cree que ese delincuente o alguien de su familia fue alumno suyo “, explicaron.
La mujer manifestó una profunda tristeza y frustración al entender que el joven al que quizás intentó guiar en el aula terminó apuntándole con un arma.
“Estoy tratando de darles una enseñanza, un camino, y eligieron otro”, reflexionó la docente, sintetizando el drama social que subyace tras la violencia sufrida. Por el momento, no hay detenidos.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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