Un fuerte cruce público se desató en las últimas horas luego de que la diputada nacional de La Libertad Avanza, Lilia Lemoine, realizara declaraciones ofensivas contra Ian Moche, un niño activista por los derechos de las personas con autismo, y contra su madre, Marlene Spesso. Tras la repercusión de esos dichos, tanto el niño como su familia salieron a responder, aunque la legisladora volvió a redoblar sus ataques en redes sociales.
Todo comenzó durante un debate televisivo en el que se analizaba la prohibición del acceso a redes sociales para menores de 16 años, una medida aplicada recientemente en Australia y que se discute en otros países. En ese contexto, y sin relación directa con el tema, Lemoine apuntó contra Spesso, a quien acusó de “llevarlo a los medios haciéndolo actuar de autista”, y sostuvo que Ian sería “supuestamente autista”. Incluso llegó a afirmar que la madre “no está bien de la cabeza”.
Las expresiones generaron un inmediato rechazo. Al día siguiente, Ian Moche habló en televisión y respondió con firmeza:
“Me pareció muy feo, horrible. No me gusta que ataquen a mi mamá ni a mi familia. Dentro de todo estamos bien y sabemos que este tipo de cosas no nos van a detener como activistas”, expresó el niño, de 12 años.
Por su parte, su madre consideró que los dichos de la diputada forman parte de una provocación deliberada y sostuvo que existe un trasfondo político detrás del ataque. También remarcó que el diagnóstico de su hijo existe desde temprana edad y que no tiene obligación de exhibirlo públicamente. “Ian tiene diagnóstico desde los dos años y medio, con un montón de profesionales que trabajaron con él desde muy chico”, señaló.
Ian también cuestionó con dureza las afirmaciones de Lemoine sobre su condición:
“Ella dice que yo actúo de autista, pero ¿qué puede saber de cómo es una persona autista si cada persona dentro del espectro es diferente?”, planteó.
La situación escaló aún más cuando la diputada volvió a referirse al caso a través de redes sociales. Allí acusó a la madre de “usar a su hijo para figurar”, la llamó “bruja”, “vieja cobarde”, y sostuvo que el niño es expuesto de manera indebida. Incluso habló de supuestos daños emocionales derivados de su participación en medios y actos públicos.
En ese contexto, el abogado constitucionalista Andrés Gil Domínguez, representante legal de Ian y su madre, salió a respaldarlos públicamente y recordó que el niño cuenta con Certificado Único de Discapacidad, otorgado en 2020, donde se acredita su pertenencia al espectro autista. Además, desafió a la diputada a verificar la documentación correspondiente ante un escribano y le pidió que “se abstenga de seguir mintiendo y agrediendo a un niño”.
Horas después, Lemoine volvió a publicar mensajes aún más agresivos, insistiendo en que la madre debería “hablar sin usar al hijo como escudo” y reiterando sus descalificaciones personales.
El caso generó una amplia repercusión social y volvió a poner en debate los límites del discurso público, la violencia verbal en la política y la protección de niños y niñas, especialmente cuando se trata de personas dentro del espectro autista. Mientras tanto, la familia de Ian remarcó que continuará con su tarea de concientización y activismo, más allá de los ataques recibidos.
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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