
Hacer actividad física suele ser una de las principales recomendaciones médicas para distintos casos. Sobre todo en aquellas situaciones en las que se trata de bajar de peso .
Uno de los pensamientos más comunes es que la actividad física que se hace en el gimnasio es suficiente. Sin embargo, un especialista recomendó prestar atención a todo aquello que se hace durante el día.
José Ruiz , entrenador personal, aseguró que la clave está en algo que muchos pasan por alto: el movimiento de todos los días . Esto lo explicó a través del concepto Non-Exercise Activity Thermogenesis (NEAT).
En esta definición se agrupan las calorías que se queman con movimientos y acciones que no son ejercicio formal. ¿Cuáles? Algunas de las más comunes son:
Ruiz explicó en Telva : “ Dos personas que comen igual y entrenan igual pueden tener resultados completamente distintos solo por la diferencia en su NEAT diario ”. El detalle es diferencial.
En muchos casos, este gasto supera al del propio entrenamiento. “Hay personas que, sin darse cuenta, queman más energía por cómo se mueven durante el día que por su sesión de gimnasio ”, explicó.
Durante años se instaló la idea de que con ir al gimnasio bastaba. Pero el problema aparece cuando esa hora de entrenamiento es el único momento activo del día. Mucha gente entrena 45 o 60 minutos y después pasa el resto del día sentada : en el auto o el trabajo, por ejemplo.
Desde el punto de vista del gasto calórico total, esto limita mucho los resultados, incluso aunque el entrenamiento esté bien hecho. “ Una hora de ejercicio no compensa ocho o diez horas de inmovilidad ”, advirtió Ruiz.
Una hora de entrenamiento de fuerza puede gastar entre 200 y 400 calorías, según la intensidad y el nivel de cada uno. Pero alguien que camina varios kilómetros, se mueve en el trabajo y hace recados a pie puede gastar 500, 700 o más calorías extras sin pisar el gimnasio.
Lo anterior no significa que el gimnasio no sirva. Significa que no es lo único que importa . Ruiz lo resumió así: “ Cuanto más músculo tenés, más NEAT generás sin darte cuenta ”. Una persona con más masa muscular suele caminar más rápido, cansarse menos y tener más energía diaria. Todo esto hace que, de forma natural, el NEAT sea más alto.
Entonces, la clave pasa por encontrar un balance. “ El cuerpo se adapta rápido, y una hora de ejercicio no compensa ocho o diez horas de inmovilidad ”, insistió Ruiz. Cuando el movimiento cotidiano es bajo, el organismo reduce el gasto por otras vías y la pérdida de grasa se estanca, aunque se esté “cumpliendo” con la rutina.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

.jpg)

Redes