
Entre las cosas indeseables para el futuro, muchos quizás compartan la inquietud de terminar viviendo más años que los que el cerebro siga de coequiper . Aunque en el mundo haya miles de científicos matándose por desafiar el deterioro neurocognitivo , vale la pena, en el mientras tanto, apelar a otros recursos. Por ejemplo, practicar ejercicios que no harán magia pero podrían ayudar a mantener fresca la salud cerebral . Elegimos 15. Algunos, aptos para chicos y grandes, y otros sólo para grandes. La mayoría son fáciles -pero desafiantes-, y otros son algo más complejos, pero, ¿qué se pierde con intentarlo ?
La selección, que incluye propuestas para adentrarse en las habilidades del lenguaje, las llamadas "viso-espaciales" y la matemática , se hizo en base a una serie de ejercicios compartidos por Lucía Crivelli, jefa se Neuropsicología de Fleni e Investigadora del Conicet, además de presidenta del Grupo de Trabajo para las Demencias de la Organización Mundial del a Salud (OMS), de la World Young Leaders in Dementia (WYLD) y vicepresidenta de la Alliance of Women Alzheimer's Researchers (AWARE).
Conviene abordar las actividades con espíritu lúdico y hasta deportivo . Adicionalmente, Crivelli compartió una lista de infaltables, que hacen al estilo de vida asociado a un cerebro saludable .
En primer lugar, “las guías de la OMS y distintos papers en la principales revistas insisten en evitar el aislamiento social y mantener vínculos sociales activos , algo clave para el cerebro se mantenga activo”, en contraposición al “ impacto del uso excesivo del teléfono , las redes sociales y plataformas, ya que pueden aumentar los sentimientos de soledad”.
Se suma hacer actividad física . Por fuera de los 150 minutos básicos por semana de ejercicio aeróbico moderado (en períodos de no menos de 10 minutos) o 75 de actividad aeróbica fuerte, Crivelli explicó que “últimamente salieron muchos papers de algo llamado entrenamiento HIIT (por High-Intensity Interval Training ), que combina períodos de actividad física muy intensa con otros de recuperación, en los que se hacen ejercicios de baja intensidad".
"Distintas publicaciones señalan que hacerlo aumenta la producción de una proteína que es una suerte de fertilizante para el cerebro . Además, se supone que mejora la plasticidad de las neuronas, sobre todo en la zona del hipocampo, que es la región vinculada a la memoria”, agregó.
Otros puntos que destacó la investigadora son la buena alimentación ( dieta mediterránea , incluyendo legumbres y pescados ), ya que genera “efectos protectores para el cerebro”. También, “una buena hidratación y reducir los ultraprocesados, las frituras y bebidas azucaradas”.
Y por supuesto, dormir bien : “Es clave para proteger el cerebro a todas las edades. No menos de siete horas, ya que el sueño promueve la consolidación de los recuerdos y eso fortalece la memoria y el aprendizaje. Dormir poco o mal sostenidamente se asocia a mayor riesgo de deterioro cognitivo ”.
Controlar clínicamente el riesgo cardiovascular y minimizar el sedentarismo así como estar atentos a posibles signos de depresión (“Hay asociaciones entre la depresión, distintos cambios neuroquímicos y lesiones en la sustancia blanca del cerebro”), son temas decisivos que, mal llevados, “pueden impactar directamente en la salud cerebral”.
El punto último -pero no por eso menos importante- es seguir aprendiendo cosas toda la vida . “A menor nivel educativo, más riesgo de tener enfermedades neurodegenerativas y trastornos neurocognitivos. Aprender cosas, sea a tocar un instrumento o un idioma, fortalece las conexiones neuronales y, además, es una buena inversión para mantener la salud cerebral”.
Ahora sí, los 15 ejercicios prometidos . Aunque muchos se pueden resolver mentalmente, por las dudas conviene agarrar lápiz y papel.
Para refrescar y mejorar las habilidades de tipo lingüístico y también las relacionadas con la memoria, ofrecemos propuestas clásicas, como las famosas palabras encadenadas, las sopas de sílabas o que activan la llamada “memoria de trabajo” , el sistema cognitivo que permite manipular información de forma temporal mientras realizamos una tarea mental.
La práctica matemática no sólo activa áreas del cerebro encargadas del procesamiento numérico y aritmético sino que moldea nuestra visión del mundo, estimula la percepción espacial y la habilidad para cuantificar. Igual que aprender la gramática de un idioma, las habilidades matemáticas implican reglas complejas y contribuyen a estructurar el pensamiento y a agudizar la capacidad analítica. Pensando en cómo mejorar la memoria, el razonamiento y la flexibilidad cognitiva , ofrecemos algunos ejercicios con variados niveles de dificultad.
Razonamiento viso-espacial y creatividad
Quien estaciona el auto fácilmente (aún en un sitio apretado), domina una habilidad de orden viso-espacial. Es justamente la habilidad cognitiva que permite analizar y manipular mentalmente formas, espacios y relaciones entre objetos , así como como imaginar rotaciones, ubicaciones y transformaciones en el espacio para comprender o resolver distintos problemas. Acá, algunas propuestas en esa dirección.
Redactora de la sección Sociedad
Fuente:
Clarín
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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