Un operativo de control migratorio sorprendió este jueves a comerciantes y vecinos de la zona conocida históricamente como la “Feria de los Bolivianos”, en el cruce de José León Suárez y avenida Rivadavia, en el barrio de Liniers . El procedimiento incluyó pedidos de documentación y la utilización de un sistema de identificación por huellas dactilares que, en cuestión de segundos, determina si una persona se encuentra en situación migratoria regular o irregular .
El despliegue estuvo a cargo de personal de la Dirección Nacional de Migraciones , efectivos de la Policía Federal Argentina y agentes policiales especializados en materia migratoria. Según se explicó en el lugar, el sistema funciona mediante un lector biométrico : la persona apoya el dedo y una señal lumínica —verde o roja— indica el resultado de la verificación en bases oficiales.
Los controles se realizaron tanto en la vía pública como dentro de locales comerciales . En algunos tramos, decenas de policías ocuparon veredas y accesos, mientras otros efectivos ingresaban de manera simultánea a negocios para solicitar documentos a empleados y clientes. El operativo se extendió por varias horas y generó interrupciones en la actividad habitual del corredor comercial.
La elección del lugar no pasó inadvertida. La cuadra de José León Suárez es conocida desde hace años por la presencia de la comunidad boliviana , que primero desarrolló una feria y luego consolidó locales estables.
A pocos metros, sobre la misma traza, se concentran restaurantes y comercios de comida peruana . Vecinos señalaron que el tránsito constante de miembros de ambas comunidades convirtió a la zona en un punto de referencia cultural y económico.
Consultados por la prensa, voceros del procedimiento se limitaron a definirlo como “ operativos de rutina ”, sin brindar mayores precisiones sobre los criterios de selección ni la duración prevista.
Sin embargo, comerciantes y testigos sostuvieron que no se trata de controles habituales. “ No están todos los días y nunca con este nivel de despliegue ”, afirmó un comerciante del barrio.
Uno de los principales cuestionamientos apunta a la forma en que se eligió a las personas controladas . Aunque oficialmente se indicó que las verificaciones eran aleatorias, vecinos aseguraron que la gran mayoría de los interceptados presentaban rasgos asociados a las comunidades boliviana o peruana . “Paran casi siempre a la misma gente”, señalaron, y advirtieron sobre un posible sesgo discriminatorio .
El operativo se dio en un contexto institucional particular: recientemente, la Dirección Nacional de Migraciones pasó a depender del Ministerio de Seguridad , un cambio que reavivó el debate sobre el enfoque de las políticas migratorias y el rol de las fuerzas de seguridad en los controles.
Mientras tanto, el impacto inmediato se sintió en la actividad comercial y en el clima del barrio. Algunos locales registraron menos clientes durante la tarde y varios vecinos expresaron temor y malestar. “Acá vive y trabaja gente desde hace décadas. Estos operativos estigmatizan ”, resumió una referente barrial.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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