
Eran casi las seis de la mañana cuando el miedo se apoderó de los empleados de una empresa gastronómica en Villa Crespo . Sobre la vereda se encontraba un hombre fuera de sí que vació el cargador de su pistola y lastimó a un chofer. No hubo más heridos de milagro y el atacante terminó detenido: era un policía federal .
"¡ Soy un soldado !", contaron los testigos que gritaba Cristian Antonio Brítez (34) , un cabo de la PFA que se había bajado de un Volkswagen Vento negro, sin patente, del que investigan si, por su llamativo estado de alteración, estaba bajo los efectos del alcohol o de alguna droga.
Según las pericias preliminares, disparó 14 veces y siguió gatillando aunque el arma ya no tenía más balas, en Fitz Roy al 300, esquina Muñecas , a una cuadra del estadio de Atlanta.
"¿ Qué te pasa. Vos te querés morir ?", le preguntó a otro de los empleados, de nombre Maximiliano, que en ese momento entraba a trabajar en el local, donde realizan reparto de viandas de comida pero no cuentan con atención al público.
"Por suerte ya había gastado todas las balas, porque si no no la contaba. Yo me escondía detrás de los coches, estaba a unos 20 metros", relató.
Brítez ya había baleado a Walter, chofer de la empresa, que fue trasladado al Hospital Durand y luego al Sanatorio Güemes, fuera de peligro, con un disparo en un pie.
La víctima descartó que haya sido un ataque en contra suya pues no conocía al tirador. "No sabía quién era, salió de la nada a los tiros limpios ", dijo.
"Él estaba en la puerta. Le había tirado a una encargada cuando ingresó. Yo llegué de atrás cuando habían cerrado y me dio el tiro en el pie. Fue un dolor intenso, me quedé ahí porque no atiné a hacer nada, estaba re nervioso", relató Walter a TN .
Otro de los empleados, Facundo Quijano (23), que lleva un año y medio trabajando en el lugar, afirmó a Clarín que estaba esperando que llegara el encargado para ingresar cuando vio llegar el VW Vento.
"Hacía maniobras para estacionar y no podía. Parecía alcoholizado ", indicó y añadió que sacó el arma del baúl y le ordenó que levantara las manos, al tiempo que lo apuntaba mientras se acercaba.
" No me hagas nada, dejame ir ", le rogó. Enseguida empezó a caminar hacia atrás y cuando llegó a la esquina corrió rápidamente hacia el lado de Humboldt.
"Vi el arma que la tenía enfrente mío, tan cerca. En un momento me dejó de apuntar y me fui. Corrí por mi vida ", manifestó.
Mientras los otros empleados que se encontraban en el lugar se refugiaron debajo de las persianas, el hombre siguió disparando en la calle contra las paredes del barrio. A una casa le dio en una ventana y se metió dentro de una de las habitaciones.
Los trabajadores que quedaron refugiados adentro llamaron al 911. Personal de la Comisaría Vecinal 15 B de la Policía de la Ciudad llegó al lugar y encontró al agresor intentando escapar por Fitz Roy. Descartó el arma, una Pietro Beretta 9 milímetros.
Andrea Coronel (42), vecina de Moreno, trabaja en una estación de servicio de la zona y oyó los disparos mientras iba caminando con su esposo, que es playero, luego de bajar del colectivo.
"Primero fue a las seis menos cuarto. Y después hubo varios más a eso de las seis. Era uno tras otro, fue impresionante ", señaló.
Según pudo saber Clarín , Brítez trabaja en la custodia del Ferrocarril Belgrano Sur.
La Unidad de Flagrancia Norte dispuso la detención del policía, el secuestro del vehículo, el arma y las 14 vainas servidas, y una prueba de dermotest al imputado.
Informe: Manuela Herzel / Maestría Universidad San Andrés
Fuente:
Clarín
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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