
La causa que investiga la secta “La Orden de la luz”, liderada por dos empleados del Senado de la provincia de Buenos Aires , avanza con más medidas de prueba ordenada por la fiscal que lleva adelante el expediente.
Betina Lacki llamó a declarar a Claudio Yacoy , un abogado y secretario de Derechos Humanos de Avellaneda, que sería testigo de una maniobra de posible encubrimiento por parte de una funcionaria y militante del movimiento “La Capitana” de La Plata.
Se trata de Melina Gaudino , que fue mencionada por tres denunciantes en sus testimoniales. Las mujeres coincidieron en que la exdirectora en un área del Ministerio de Seguridad bonaerense habría querido tapar los hechos o evitar que las denuncias llegaran a la Justicia.
Según consta en el expediente, en enero del 2017 una de las víctimas le pidió ayuda a Gaudino. “Yo la conocía de la militancia. Ella nos presenta primero a una abogada que no podía tomar la causa, entonces después nos termina presentando a Yacoy ”, recordó.
“Tanto a Melina como a Claudio les pusimos a disposición todo el material que teníamos. Él nos dice que nos podía representar. Durante varios meses Melina nos decía que Claudio estaba presentando todos los escritos y había pedido una perimetral”, contó.
Las denunciantes explicaron que habían entregado una gran cantidad de material probatorio en un pendrive donde había mensajes de Telegram y Whatsapp, más de 250 mails y fotos, entre otros elementos importantes para la causa.
“Ella nos decía que el abogado se había reunido con la fiscal y con el juez Pablo Raele , que ya se había pedido la prisión preventiva para los acusados y que los habían citado a indagatoria”, enumeró. Sin embargo, nada de eso había pasado.
“Como no recibía novedades, la llamé y empezó a decirme boludeces. Entonces fui hasta la mesa de entradas de la fiscalía y nos anoticiamos de que no se había presentado ningún escrito por parte de Melina ni de Claudio. Tampoco existía fecha de indagatoria ni de preventiva”, denunció.
Las denunciantes intentaron indagar y recibieron una respuesta insólita. “Melina le echaba la culpa a Claudio, se excusó, y en un momento intentó insinuar que el material que tenía el abogado podía estar siendo arreglado por Nicolás o Daniela”, sostuvo.
Las mujeres no se quedaron tranquilas y se contactaron con Yacoy. “Lo llamamos y él nos dijo que en marzo de ese año le había dado a Melina un escrito que teníamos que firmar, el cual nunca llegó a nuestras manos. También nos dijo que nosotros habíamos elegido otro patrocinio”, detalló.
“Obviamente, todo lo que le pregunté a Claudio nada de eso había presentado , como también me dice que él nunca tuvo una entrevista ni reunión con la fiscal Betina Lacki, como tampoco tuvo una reunión con el juez Raele, a quien ni siquiera conocía”, cerró.
Yacoy estaba citado para declarar el miércoles pasado, pero, según confirmó a TN la fiscal Betina Lacki, el abogado no se presentó. El paso a seguir es confirmar que le haya llegado la citación y de ser así podría disponer una nueva audiencia.
Rodríguez y Muñóz permanecen detenidos desde diciembre y procesados por el delito de abuso sexual con acceso carnal agravado en al menos cuatro hechos que habrían ocurrido entre el 2015 y el 2019. Él en calidad de autor y ella como partícipe necesario.
Según la fiscalía, la secta tenía una estructura piramidal. Por un lado, Rodríguez, que era el líder máximo, identificado como el “Dios Kiei” , un guerrero con supuestos poderes mundiales y un “semidiós reencarnado”, se presentaba como un ser al que las víctimas debían servir y satisfacer por ser su propósito en el mundo a través de tres personalidades.
A su lado, Daniela Silva Muñoz actuaba como “Sensei” o maestra espiritual. Su papel era el de facilitadora. Utilizaba su posición de “confidente” o “amiga” para persuadir a las víctimas de mantener vínculos sexuales con Rodríguez, y argumentaba que no se podía romper la “trieja” (relación de tres).
De acuerdo a los testimonios de las denunciantes, ellos se conocían de distintos ámbitos. Algunas llegaban a tener el primer contacto a través de la militancia política , ya que la pareja era referente del Movimiento Ciudadano “La Capitana” de La Plata, un partido kirchnerista que militó a Unión por la Patria y que se define como “Popular, democrático, feminista y latinoamericanista”.
También el vínculo se gestó en el ámbito universitario, donde Rodríguez era ayudante de un profesor de Ciencias Políticas . Incluso, una de las denunciantes contó en su declaración que el hombre le pagaba los estudios y le generaba una dependencia económica de la cual le costaba salir por presiones y amenazas que ejercía sobre ella.
Otro de los lugares donde conocía a sus víctimas era en eventos y encuentros de mujeres, donde Muñóz era referente de Género en la agrupación que integraba junto a su pareja. Sin embargo, según consta en el documento fiscal, “en clara oposición a las funciones que debería llevar a cabo, persuadía a las víctimas a presentarse en su domicilio o en la propia oficina del Senado, dejándolas encerradas con Nicolás para que este abusara de ellas”.
La causa está en pleno trámite de investigación y en los próximos días la fiscal deberá pedir la prisión preventiva. Además, la apertura de los teléfonos y dispositivos electrónicos secuestrados en allanamientos se llevará a cabo el 22 de enero.
Betina Lacki también solicitó la de declaración testimonial de más testigos, además de la palabra de Yacoy. Se sospecha que hay al menos 20 víctimas , algunas menores de edad. Muchas de ellas no se animan a denunciar, pero serán parte como testigos.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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