
Un trabajador del área de sistemas de una empresa de Países Bajos fue despedido tras negarse a estrecharle la mano a una compañera durante una presentación laboral. El gesto terminó en un conflicto que fue llevado a la justicia del país europeo.
El joven, de 21 años, había comenzado a trabajar en la compañía el 1° de junio de 2025, donde se desempeñaba como empleado de soporte en sistemas de manera remota. Tan solo 2 días después , ocurrió el insólito hecho que derivó en su despido.
Durante una instancia de presentación que se realizó el 3 de junio, el trabajador se negó a estrechar la mano de una líder de equipo mujer, y argumentó que su decisión se basaba en sus creencias religiosas . Tras el episodio, se realizó una denuncia interna en contra del joven.
Aunque el empleado mandó un mail en el que explicó que había actuado por convicción religiosa y que no tenía intención de ofender a nadie, la empresa decidió rescindir su contrato laboral ese mismo día, debido a que no se ajustaba a las expectativas del puesto.
En ese contexto, el joven decidió llevar el caso al Tribunal y salió victorioso: la justicia consideró que el despido fue prematuro y que no había evidencia para comprobar su desempeño en el puesto. Además, sostuvo que la decisión de la empresa fue discriminatoria .
Además, el fallo consideró al despido como improcedente y le ordenó a la compañía que pague una indemnización de 34 mil euros al joven . La justicia también señaló que el empleado fue especialmente responsable en el manejo de la situación.
De esta manera, la decisión tomada por la justicia remarcó la importancia de respetar las distintas religiones en los ámbitos laborales
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

.jpg)

Redes