
Aunque suele terminar en la basura después de usarse, el té negro puede tener una segunda vida muy útil dentro de la casa. Gracias a su alto contenido de taninos , este ingrediente cotidiano funciona como un limpiador natural capaz de dejar las ventanas brillantes, sin vetas y sin necesidad de productos químicos.
En los últimos años, este truco casero ganó popularidad entre quienes buscan alternativas más económicas y amigables con el ambiente para la limpieza diaria.
Los taninos presentes en el té negro y en el té verde actúan como desengrasantes suaves y abrillantadores naturales . Al aplicarlos sobre vidrios y espejos, ayudan a eliminar huellas, marcas de agua y suciedad acumulada, dejando una superficie limpia y pareja.
A diferencia de muchos limpiavidrios industriales, el té no contiene alcoholes ni amoníaco, por lo que no deja olores fuertes ni residuos químicos en el ambiente. Esto lo vuelve ideal para limpiezas frecuentes y para hogares con niños o mascotas.
El preparado puede guardarse en la heladera hasta una semana sin perder eficacia. Para mejores resultados, se recomienda usar los saquitos dentro de las 24 horas posteriores a haber preparado el té.
Este limpiador casero permite reutilizar un residuo cotidiano , reducir el consumo de productos industriales y ahorrar dinero. Además, al no contener químicos agresivos, es más amigable con el aire del hogar y con el medio ambiente.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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