
Limpiar los vidrios de la casa , ya sea de ventanas o espejos, suele ser una tarea más complicada de lo que parece. Muchas veces, después de pasar el trapo, quedan vetas, manchas opacas o marcas difíciles de eliminar. Sin embargo, hay un truco casero que puede solucionar este problema fácilmente: rociar bicarbonato diluido con agua .
Este método es furor porque no solo deja los vidrios brillantes , sino que elimina la suciedad más difícil sin usar productos agresivos ni costosos.
Por eso, es perfecto para ventanas, espejos, mamparas de ducha, puertas balcón y hasta vitrinas .
La preparación es rápida y no requiere medidas complicadas:
Es importante no excederse con el bicarbonato para evitar restos blanquecinos.
Si el vidrio está muy sucio, primero pasá un trapo húmedo para sacar el polvo y después usá el bicarbonato.
Para que el resultado sea óptimo, es clave no cometer estos errores frecuentes:
Con una aplicación sencilla y estos cuidados básicos, el bicarbonato se convierte en un aliado infalible para mantener los vidrios limpios, brillantes y sin marcas , usando ingredientes que ya tenés en casa.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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