
La plantas que tenemos en casa o en el jardín están en contacto constante con el polvo, el agua, los cambios de temperatura, insectos y microorganismos presentes en el ambiente. Con el tiempo, esto puede favorecer la aparición de plagas, hongos o manchas en las hojas que no siempre se resuelven solo con riego.
En este marco, especialistas en jardinería doméstica y cuidado de plantas señalan un truco casero simple, económico y cada vez más difundido: rociar agua con vinagre en las plantas para prevenir plagas, limpiar hojas y corregir ciertos desequilibrios, aunque advierten que no siempre es recomendable.
El vinagre contiene ácido acético , un compuesto con propiedades antifúngicas y antibacterianas ampliamente conocidas. Estudios publicados en Journal of Plant Pathology y Crop Protection indican que, en concentraciones bajas, el ácido acético puede ayudar a inhibir el crecimiento de hongos y ciertos insectos en superficies vegetales.
Además, el vinagre puede modificar levemente el pH del entorno, algo que resulta útil para plantas que prefieren suelos más ácidos. Desde el punto de vista práctico, especialistas en jardinería explican que:
De esta manera, se convierte en un recurso accesible para el mantenimiento puntual de algunas plantas, siempre que se use de forma correcta.
Por estas razones, los expertos recomiendan probar siempre en una hoja antes de aplicar y evitar su uso frecuente.
Gracias a estas propiedades y advertencias, el agua con vinagre puede ser una aliada ocasional en el cuidado de las plantas. Usada de forma correcta y moderada, ayuda a resolver problemas puntuales sin recurrir a productos químicos, pero mal aplicada puede causar más daño que beneficio.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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