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Poner ramitas de lavanda en el placard: para qué sirve y cada cuánto hay que renovarlas


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La ropa guardada en el placard puede perder frescura con el paso del tiempo y, en muchos casos, convertirse en un ambiente ideal para la aparición de polillas, sobre todo cuando hay poca ventilación. Según especialistas en organización del hogar y limpieza natural, estos insectos suelen instalarse sin que lo notemos y dañar prendas delicadas.

Ante este problema, expertos en aromatización natural y cuidado de la ropa revelaron un truco casero simple y económico para proteger el placar: poner ramitas de lavanda entre la ropa o en los estantes .

La lavanda tiene un aroma intenso y natural que resulta agradable para las personas, pero desagradable para las polillas y otros insectos . Sus aceites esenciales actúan como repelente natural, ayudando a mantenerlas alejadas de la ropa sin necesidad de productos químicos.

Al mismo tiempo, libera un perfume suave y persistente que neutraliza olores a encierro y humedad, manteniendo la ropa fresca durante más tiempo. Por eso, es una alternativa natural a las clásicas pastillas antipolillas sintéticas.

Desde la aromaterapia, además, se le atribuyen propiedades relajantes y armonizantes. Muchos especialistas sostienen que su aroma ayuda a generar una sensación de orden, limpieza y bienestar cada vez que se abre el placar.

Así, las ramitas de lavanda se convierten en una solución económica, natural y efectiva para proteger la ropa y perfumar el ambiente al mismo tiempo .

Los especialistas recomiendan utilizar lavanda seca natural , preferentemente en ramitas o en bolsitas de tela. Esta versión conserva mejor los aceites esenciales que actúan como repelente de polillas y libera el aroma de manera gradual.

En cuanto a la ubicación, se aconseja colocarla entre la ropa, en estantes, cajones o colgada del barral del placar. Para mayor efectividad contra las polillas, lo ideal es distribuir varios ramilletes pequeños en distintos puntos, especialmente cerca de prendas de lana o ropa poco usada.

Para que siga siendo efectiva contra las polillas y mantenga el aroma, los especialistas recomiendan renovar las ramitas cada 3 a 6 meses , o antes si se nota que el perfume desaparece.

Un truco útil es frotar suavemente la lavanda con los dedos para reactivar el aroma. Sin embargo, cuando ya no desprende olor, lo ideal es reemplazarla por un nuevo ramillete.

Cuando la lavanda pierde su aroma, deja de cumplir su función repelente contra las polillas. En ese punto, conviene retirarla para evitar que acumule polvo dentro del placar.

La lavanda usada puede descartarse en residuos orgánicos o reutilizarse como aromatizante en otros espacios. Mantenerla renovada ayuda a proteger la ropa, evitar polillas y conservar el placar perfumado de forma natural .


Fuente: TN


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