
Juan Laszeski fue visto por última vez el viernes en Garín, a poco más de 30 kilómetros de Vicente López, en la Provincia de Buenos Aires. Su hermana recién pudo hacer la denuncia el sábado por la mañana. Este lunes sigue desaparecido.
El joven, de 21 años, es oriundo de Chubut y se mudó a Buenos Aires hace cuatro años para estudiar Ingeniería en IA. Vive en Vicente López con dos de sus cinco hermanos, Teresa (22) y Josue (24).
Juan salió de su casa el viernes 23 en bicicleta. Es paciente psiquiátrico y había dejado la medicación a mitad del año pasado por voluntad propia. En diálogo con Clarín , Teresa contó que ya estaba alerta porque en el último tiempo los síntomas habían empeorado.
“Hasta el viernes a la tarde tenía contacto con mi hermano, por eso es que consigo la ubicación de él en Garín”, contó Teresa. Tuvo que esperar hasta el sábado a la mañana para que le tomaran una declaración en la Comisaría de Vicente López porque hasta el viernes a las 6 de la tarde seguía en contacto con su hermano.
La idea de hoy es ir hasta Ingeniero Maschwitz y agarrar para Cordillera por el camino de Pergamino, que hay pueblitos cada 60 kilómetros”, decían los últimos audios que le mandó Juan a su hermana.
Cuando Juan dejó de contestar, volvió a insistir “con la poca paciencia que le quedaba. Me dijeron que me vaya hasta la YPF de Garín para ver las cámaras”, reconstruyó. En un gesto de solidaridad, el encargado de la estación de servicio le mostró las imágenes. “Vio mi cara de susto, empatizó conmigo y me dieron esa información”, relató.
En paralelo, sus padres hacían llamados desde Chubut y en Exaltación de la Cruz empezaron a patrullar la zona donde vive la familia. Hasta que su papá pudo tomarse un avión con destino a Buenos Aires, Teresa encaró la situación sola, con los recursos disponibles.
Recién el sábado a las 5 de la tarde la policía registró un acta en Parada de Robles, una pequeña localidad de la provincia de Buenos Aires que depende del partido de Exaltación de la Cruz. Para ese momento, su hermano había desaparecido hacía más de 24 horas , pero aún no estaba declarado formalmente. La Comisaría de Garín Nº 3 dispuso que tomarían la denuncia allí, y Teresa debió volver.
“Fue cruzarme con la persona correcta, que entendió mi desesperación y que estábamos atrasados”, expresó la hermana de Juan, en relación al Comisario Allendes, que es quien hoy sigue el caso.
Una vez elevada la declaración a la Fiscalía correspondiente, Teresa y su papá se subieron a una patrulla y llegaron hasta San Antonio de Areco. En el trayecto recorrieron caminos rurales, rutas y campings . También le contó a Clarín que la idea original era continuar hasta Pergamino, para seguir el rastro de los audios, pero otro aviso imprevisto los hizo volver.
Teresa, que también estudia en la Universidad de San Andrés, como su hermano, contó que escuchar esos audios fue como “sentir que alguien se despide de vos sin saber cuando vas a verlo por última vez” .
Juan es paciente psiquiátrico y dejó la medicación a mitad del año pasado por voluntad propia. En abril empezó a tener ataques de pánico y cambios repentinos de humor.
En el último tiempo los síntomas empeoraron. Tomó la medicación por un mes y medio aproximadamente, hasta que el año pasado, sabiendo que sus síntomas habían mejorado, dejó terapia y medicaciones. Un momento bisagra fue en diciembre, en Navidad. Lo trasladaron desde Sarmiento al área psiquiátrica del Hospital de Comodoro Rivadavia, uno de los mejores hospitales psiquiátricos de esa zona en la Patagonia.
Allí lo diagnosticaron con burnout. Ahí fue cuando tuvo una crisis y accedió a volver a Buenos Aires para hacerse estudios y determinar qué le pasaba. “Desde año nuevo, puntualmente desde el 4 de enero , está viviendo con mi hermano mayor, con mi hermana y conmigo”.
Aunque físicamente está en buenas condiciones, no hay puntos que indiquen que el viaje fue planificado. De hecho, el jueves a la noche empezó con una especie de ataque psicótico y le dijo a su hermana que “se iba a hacer una travesía a la cordillera por un año, que tenia ELA y que quería aprovechar los últimos días de vida . Ese diagnóstico no existe ni mi hermano tiene una enfermedad terminal, sino que en su narrativa y realidad alterada, crea esa historia”, explicó Teresa en relación a la condición de Juan.
Un matrimonio que supo sobre la desaparición de Juan a través de los medios, dijo haberlo visto entre Carlota y Venado Tuerto. Lo habrían reconocido por su casco color verde. “El casco es el distintivo que la policía usa para seguirlo, porque se llevó ropa para cambiarse” , cerró la hermana.
De momento, la reconstrucción de las cámaras les permitió saber que llegó a la Ruta Nacional 8 en Exaltación de la Cruz. “Estamos intentando acceder a la triangulación de la señal para saber exactamente dónde está, al menos un rango de 50 kilómetros”, explicó Teresa.
*Maestría Clarín/Universidad de San Andrés
Fuente:
Clarín
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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