
La Justicia imputó por homicidio a Felipe Sosa , el exmilitar de 51 años acusado por el crimen de Érika Álvarez , la joven asesinada en Tucumán, cuyo cuerpo fue encontrado en un basural del barrio Manantial Sur .
La fiscal María del Carmen Reuter , a cargo de la Unidad Fiscal de Homicidios de Feria, había solicitado que fuera imputado por el delito de homicidio simple y que se le dictara seis meses de prisión preventiva .
Luego de confirmar que Sosa y Érika mantenían una relación sentimental hace años , el hombre fue señalado como principal autor del crimen luego de secuestrarle una larga lista de elementos sospechosos durante un allanamiento en su casa .
Allí encontraron más de 100 municiones de guerra , un chaleco balístico, un ticket bancario multimillonario, sogas, trozos de cinta adhesiva negra y objetos de gimnasio.
La pista que apuntó a Sosa fue que todos los elementos coincidían con la escena del crimen: el cuerpo de la joven de 25 años estaba envuelto en bolsas de consorcio, atado con sogas y una cinta adhesiva negra .
Otro dato clave para la investigación fue señalado por Mayra, la hermana de Érika, quien logró rastrear la ubicación del celular de la joven y reconocer que la señal se encontraba cerca de casas alquiladas por el exmilitar.
El hombre huyó en una moto de alta gama desde Tucumán y fue capturado por la Policía el 16 de enero en Buenos Aires, en el partido de Pilar.
Noticia que está siendo actualizada.-
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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