
Un equipo del Museo Municipal de Ciencias Naturales de Miramar "Punta Hermengo" realizó un valioso hallazgo paleontológico , cuando pudo rescatar un colmillo fósil de una especie de elefante prehistórico que caminó la costa bonaerense hace más de 100 mil años. La pieza, de más de un metro y medio de longitud, perteneció a un ejemplar de Notiomastodon platensis.
El descubrimiento se produjo dentro de la Reserva Natural Centinela del Ma r, ubicada a unos 50 kilómetros al sur de Miramar. La pieza recuperada es una defensa —el término científico para los colmillos de estos animales— con una leve curvatura y un notable estado de conservación, que sorprendió a los investigadores por sus dimensiones y características.
El fósil apareció en sedimentos con una antigüedad estimada superior a los 100.000 años y representa un aporte significativo para el estudio de la megafauna que habitó la provincia de Buenos Aires durante el período Cuaternario, también conocido como la Era del Hielo. Según los especialistas, se trata de una pieza de alto valor científico y patrimonial.
Las tareas de rescate y preservación estuvieron a cargo del equipo técnico del museo miramarense, con la participación de voluntarios de la Tecnicatura en Paleontología que se dicta en la ciudad y la colaboración de especialistas del Museo de Ciencias Naturales Lorenzo Scaglia, de Mar del Plata.
El trabajo se desarrolló a lo largo de varias jornadas y contó además con el apoyo de la Fundación de Historia Natural Félix de Azara. Las labores se realizaron desde la Estación Científica Eduardo P. Tonni, ubicada en la zona del hallazgo.
Los Notiomastodon platensis integraban la familia de los gonfoterios, conocidos popularmente como mastodontes, lejanos parientes de los elefantes actuales. Estos grandes mamíferos alcanzaban entre 2,5 y 3 metros de altura y un peso estimado de 3 a 5 toneladas, y se diferenciaban de los elefantes modernos principalmente por su dentadura, en especial por la forma de sus defensas, un rasgo clave para su identificación en el registro fósil.
Estos animales llegaron a Sudamérica desde Norteamérica hace unos 2,5 millones de años, en el marco del llamado Gran Intercambio Biótico Americano, cuando la formación del istmo de Panamá permitió la migración de especies entre ambos continentes. Junto a los mastodontes ingresaron especies como los Smilodon —tigres dientes de sable—, osos, pumas, ciervos, guanacos, caballos y diversos cánidos, que convivieron con la fauna autóctona, entre ellos gliptodontes, perezosos gigantes y grandes marsupiales.
Los hallazgos de restos de estos grandes mamíferos no son infrecuentes en el sudeste bonaerense. En 2024, por ejemplo, se rescataron fragmentos correspondientes a varios ejemplares al norte del balneario Mar del Sud.
El colmillo recuperado se encuentra en el laboratorio del Museo Municipal de Ciencias Naturales de Miramar, donde será sometido a tareas de acondicionamiento y conservación. Una vez finalizado ese proceso, se incorporará a la exhibición permanente de la institución.
Fuente:
Clarín
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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