
En cada vez más hogares, el mueble de TV tradicional dejó de ser un aliado del living para convertirse en un obstáculo. Desde la mirada de la arquitectura residencial y la decoración , estos muebles voluminosos ocupan metros clave, bloquean la entrada de luz natural y recargan visualmente los espacios, un problema frecuente en departamentos chicos.
Durante años, el rack de TV concentró tecnología, guardado y objetos decorativos. Sin embargo, los hábitos y los dispositivos cambiaron . Con televisores cada vez más finos y conexiones ocultas, ese volumen extra perdió sentido.
En términos de diseño interior, mantener un bloque pesado contra la pared limita la flexibilidad del ambiente y reduce la sensación de amplitud.
La tendencia actual es clara: el rack de TV tradicional ya no va más . En su lugar, se imponen soluciones más livianas y funcionales. La más elegida es colgar el televisor directamente en la pared , acompañado por una repisa flotante o un mueble bajo minimalista.
Este cambio, aunque simple, transforma por completo la percepción del espacio . Al liberar el piso y reducir la profundidad del mobiliario, el living gana circulación, se ve más ordenado y deja pasar mejor la luz natural.
Desde la arquitectura interior, eliminar el mueble voluminoso permite que la pared funcione como un plano continuo que refleja mejor la iluminación natural y evita sombras duras que generan los muebles cerrados y oscuros.
En clave de decoración, la pared de la TV se integra al conjunto del ambiente. Puede acompañarse con pinturas neutras, paneles de madera clara o directamente dejarse limpia para una estética más liviana y actual. El protagonismo deja de estar en el mueble y pasa al espacio.
Otro factor que impulsa esta decisión es el orden . Los racks tradicionales suelen acumular cables, objetos y equipos en desuso. Al reducir el soporte al mínimo, se promueve una selección más consciente , alineada con un diseño funcional y con el uso real del living como espacio de descanso y encuentro.
En viviendas con pocos metros, sacar este mueble marca una diferencia concreta sin necesidad de obra ni grandes gastos . Por eso, cada vez más personas eligen desprenderse del mueble de TV clásico para ganar luz, espacio y una sensación de hogar más actual y liviana.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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