MADARIAGA – EXCLUSIVO DE CNM: La justicia liberó al hombre acusado de golpear a su ex y culpó en parte a la víctima en su fallo



En una Resolución de 11 páginas el juez Gastón Giles determinó que el joven de 23 años detenido durante la madrugada del jueves en el barrio Belgrano y acusado de amenazar, causar lesiones e incumplir una orden de acercamiento debía quedar en libertad. Entre los argumentos el magistrado cuestionó a la víctima por diversas acciones, aunque también hubo apreciaciones para el Juez de Paz Pablo Rodríguez y el fiscal que pidió la detención del imputado Walter Mercuri.

 

Como anticipó CNM el hombre irrumpió en la casa de su ex pareja, la encontró a ella junto a un amigo que recientemente se había bañado, tomó un cuchillo de la cocina y los amenazó a ambos. La situación llevó que el invitado de la casa huya por la ventana de una habitación y que la víctima sea arrojada al piso, amenazada y golpeada.

 

Minutos después de hecha la denuncia el acusado fue demorado a las pocas cuadras, en la zona de Perú y Nicaragua cuando ya no estaba con el cuchillo del tipo Tramontina en sus manos. No era la primera vez que tenían problemas, el pasado 24 de enero el mismo individuo la había golpeado y ella recurrió a la justicia penal y luego al Juzgado de Paz local para pedir una restricción de acercamiento.

 

Aquí se da el primer punto de cuestionamiento para Giles ya que considera que esta resolución frenó la posibilidad de avance penal de la primera denuncia. Además, sostiene que la fiscalía, al pedir la detención, tiene una visión plagada de “visión falsa” y “conclusiones incoherentes” por lo que busca “en todo este proceder emerge el brazo punitivo estatal de manera desproporcionada e irracional en relación a los hechos”.

 

También explica que la relación había durado 7 meses y que el hombre no tuvo tiempo a defenderse ante la primera denuncia por lo que quedó imposibilitado a ingresar a la casa que ambos habían alquilado por lo que no pudo retirar sus bienes.

 

Por otro lado, fustiga al fiscal Mercuri al advertir que no pudo comprobar que la irrupción del acusado en la casa en la madrugada del jueves haya sido intempestiva. La denunciante declara que fue con una patada en la puerta, pero en el proceso no hay una pericia que indique daño en la puerta para probarla. Según informaron a CNM tampoco quedo marca o rotura que llevara a pedir la presencia de peritos en el sitio.

 

Asimismo, Giles no avala la figura de lesiones leves contra la chica que acusó haber recibido patadas y golpes porque el informe médico realizado en el Hospital indica que no se advierten hematomas. Y agrega que nunca se encontró el cuchillo en cuestión que supuestamente usó el hombre contra los dos atacados.

 

Para el magistrado la “relación de 7 meses fue cortada abruptamente” y como los bienes del denunciado estaban en el lugar, se podría explicar la concurrencia del chico al sitio a esa hora de la noche.

 

En otro párrafo critica que no se haya investigado el porqué de la presencia de dos niños en esa casa aquella noche. Y en este punto el juez entiende que los chicos fueron sometidos a riesgo, pero no por la llegada del supuesto atacante sino por la presencia del amigo de la víctima que había ido a cenar y se había tomado un baño. Para Giles hubo “una alta posibilidad de relación sexual” entre ellos lo que duplica el riesgo de los menores en el domicilio. Llamativamente el magistrado dice que “no es normal” ser invitado a cenar y tomar un baño en la “casa de un extraño”.

 

A esto le sumó que la detención se dio justo a mitad de camino entre la casa en donde todo sucedió y la nueva morada del acusado que queda en calle Nicaragua entre Perú y Bolivia por lo que no se podría asegurar la irrupción denunciada o la violación de la perimetral.

 

Giles aclara que no puede avalar la “imputación de hechos inexistentes” y critica que se haya demorado la toma de declaración del hombre aprehendido hasta estirar los plazos máximos del sistema.

 

También hace foco en que el joven asegura que la mujer se causó cortes en una pierna y que, desde el 24 de enero, se ha negado a hablar para repartir bienes. Y afirma que existió en el procedimiento una “privación de la libertad apresurada” por lo que se decide la liberación y se le pide a Mercuri que profundice la investigación de los hechos.