La historia del joven remero que estuvo preso sin tener nada que ver en el crimen de Fernando Báez Sosa



Pablo Ventura es un joven remero oriundo de Zárate y relacionista público de un reconocido boliche de la Ciudad de Buenos Aires que fue acusado injustamente por los ocho rugbiers implicados en el asesinato de Fernando Báez Sosa a la salida de un boliche en Villa Gesell.

En aquel entonces Ventura fue capturado por la policía en su ciudad natal, donde siempre estuvo incluso cuando el crimen tenía lugar. Fue él mismo quien dijo que no estaba en la costa atlántica al momento del asesinato y tras pasar varios días detenido se comprobó que nada había tenido que ver con el asesinato, por lo que el juez David Mancinelli lo sobreseyó y lo desvinculó de la causa.

A partir de la injustificada detención, en diciembre de 2021 el joven decidió demandar al Ministerio Público Fiscal del Poder Judicial bonaerense por 10 millones de pesos como resarcimiento por los daños sufridos. Todas las miradas había recayeron sobre él y enfrentó un auténtico calvario por aquellos días.

En este contexto, Ventura fue citado a declarar este miércoles por la mañana ante el Tribunal Oral en lo Criminal 1 (TOC1) de Dolores.



En el ingreso al TOC1 la prensa se topó con Ventura y su padre, quienes volvieron a desligarse del crimen y dieron su palabra al respecto. "Espero que se haga justicia y paguen por lo que hicieron", manifestó el remero y volvió a apuntar contra los acusados: "No los perdonaría, pero no siento odio. No me sorprendió lo que hicieron", sostuvo.

"Obviamente le tenían muchísima pica por algo, pero no sabemos específicamente por qué. Nuestra teoría es porque Pablo es completamente diferente a ellos. Es un tipo sano, que no se pelea, que sale poco, o sea contrariamente a lo que son estos personajes", había declarado su padre en aquel entonces.