Fue a reclamar porque maltrataron a su hijo dentro de la comisaría y un policía la golpeó y la encerró en un calabozo



Una mujer de 47 años denunció que un oficial de la comisaría sexta la golpeó y encerró en un calabozo cuando fue a reclamar por el maltrato sufrido por su hijo horas antes en la seccional. Según la exposición que hizo en la Oficina de Denuncias de la Coordinación General de Mediación Penal de la Fiscalía General, la agresión se registró la madrugada del domingo 2 de octubre.

Todo comenzó cuando el joven F.G.I. circulaba en bicicleta por las vías del tren a la altura de Chile y 25 de Mayo y cinco o seis personas lo empezaron a correr chiflando. Al detener su marcha, dos personas se presentaron como empleados de seguridad de la empresa y dos como policías antes de hacerlo caer del rodado y provocarle lastimaduras en las manos.

A partir de esa situación, el joven fue a la dependencia donde lo recibió un oficial de policía que le dijo que no iba a hacer nada. “Cuando estaba volviendo a mi casa me subo a la bici y me manotea la mochila y me rompe el cierre, también me pateó la bicicleta queriendo provocarme para que yo hiciera algo”, relató.



El joven dijo que al llegar a la casa le contó a la madre lo sucedido y con ella regresó a la seccional ubicada en República del Líbano al 1100. Al ingresar, el oficial le gritó a la mujer y lo golpeó varias veces en la cabeza mientras lo insultaba y escupía antes de esposarlo y encerrarlo en un calabozo.

Por su parte, V.E.I. denunció que cuando pidió explicaciones otros efectivos pidieron apoyo por radio a otras patrullas y que el mismo oficial salió a decirle que se callara la boca. “Se me vino encima y me pegó una trompada desde arriba en el ojo izquierdo y me fui para atrás”, sostuvo en la denuncia.



Luego la esposaron y metieron en un calabozo donde estuvo encerrada tres horas y media hasta que los sacaron y les “inventaron una infracción”. A los instructores judiciales les dijo que el resto de los policías no podían creer lo que había sucedido, que no estaban de acuerdo y que podían salir de testigos.

La mujer y su hijo se presentaron el martes 4 de octubre para el examen médico en el Instituto de Ciencias Forenses y los informes fueron remitidos a la fiscalía en la que se tramitan causas por usurpaciones, apremios ilegales, torturas y vejaciones.