Un delivery denunció que el encargado de un local de comidas le dio una golpiza por preguntar cuánto faltaba para la entrega del pedido



Una violenta escena ocurrió el sábado 11 de junio a la noche en un local de venta de sushi ubicado sobre la calle Cerviño al 3400 en el barrio de Palermo.

La víctima, un trabajador de Rappi, relató que el encargado y uno de los empleados le pegaron cuando fue a retirar un pedido.

James tiene 25 años, es colombiano, hace dos que trabaja como delivery y cinco que llegó a la Argentina.

De lunes a viernes se sube a su vehículo y reparte por la Ciudad de Buenos Aires los pedidos que hacen los clientes a través de la aplicación.

Justamente estaba trabajando cuando fue agredido por el encargado y un empleado del comercio, según consta en la denuncia que realizó en la Comisaría Vecinal 14C.



James relató que cuando llegó le dijeron que tenía que esperar 15 minutos porque su pedido no estaba y le pidieron que aguarde fuera del local.

“Pasaron los 15 minutos, entré y me volvieron a decir que esperara otros 15 minutos. Volví a entrar y me hicieron esperar 15 minutos más. Ingresé nuevamente al local y me dijeron que ya estaba listo. Lo agarro y tengo que confirmar en la aplicación que lo había recibido y le muestro el teléfono al encargado. Este procedimiento se realiza con cada pedido”, detalló.



El joven contó que el hombre le tiró el celular al piso, y cuando él se agachó a agarrarlo le pegó una piña, y también fue golpeado por uno de los empleados. “Me pegaron entre los dos. Yo lo único que hice fue preguntar ‘¿está mi pedido o no?’. Y enseguida fui agredido”.

Por recomendación de un cliente llamó al 911 y llegó al lugar un patrullero. James realizó la denuncia y fue a ver al médico legista para constatar las heridas. “A uno de mis agresores se lo llevaron detenido. Ahora estoy con mucho dolor de cabeza y tengo lastimado el pómulo derecho. Recién este lunes retomé el trabajo. El miércoles tengo que volver a visitar la médico”, concluyó.

La explicación de las autoridades del comercio

Habló la encargada del local, que estaba trabajando este lunes por la noche. La mujer, que pidió reserva de su nombre, pero confirmó el hecho.

“Repudiamos cualquier hecho de violencia. El dueño está al tanto de lo que pasó y está tomando cartas en el asunto”, dijo.