El neerlandés forzó un triunfo que parecía imposible,
ayudado por un safety car sobre el final, para ser el nuevo Campeón del Mundo
de Fórmula 1. Hamilton fue 2° y Sainz 3°.
El Gran Premio de Abu Dhabi, la esperada gran definición del
campeonato 2021 de la Fórmula 1, tuvo una largada con el mejor escenario
posible: Los dos contendientes al título dispuestos en la primera fila para un
desenlace prometedor, con diferentes estrategias para el comienzo.
Aunque Max Verstappen (Red Bull) partía desde la pole
position, poco le duró el liderazgo, ya que Lewis Hamilton (Mercedes) lo pasó
en una salida de pista que los comisarios no vieron como sancionable. Lo que
continuó fue un intenso ritmo del británico, que comenzó a estirar diferencias
mientras el neerlandés perdía rendimiento con las gomas blandas, debiendo
ingresar a boxes prematuramente. Mercedes llamó a Hamilton a seguir los pasos
de Max para poner neumáticos duros.
Verstappen volvió a pista en la cuarta posición, en tanto
que Hamilton retornó segundo, detrás de Sergio “Checo” Pérez (Red Bull). El
mexicano sería clave en los minutos siguientes, en un trabajo de equipo que
hizo a la perfección. “Checo” defendió el liderazgo ante los incesantes ataques
de Lewis, con el que se intercambiaron varias veces la posición. Pérez fue
hasta el límite de sus posibilidades, ¨robándole¨ segundos de diferencia a
Hamilton sobre su compañero, del que lo separaban casi 10 segundos antes de su
intromisión, que se acortaron hasta menos de 2 con su acción.
El de Mercedes pudo con su cometido y dejó atrás al
mexicano, aunque a un costo mayor al esperado. Ahora la lucha volvía a
emparejarse entre los dos aspirantes a la corona. Luego de su extenuante
trabajo de contención, Pérez pasó por los pits. "Checo es leyenda",
exclamó Max por la radio en ese momento.
El el giro 27, Kimi Raikkonen hizo un trompo con el Alfa
Romeo y aunque entró a boxes con intenciones de poder continuar, dio fin a su
último Gran Premio dentro de la Fórmula 1, en la que fue Campeón en 2007 al
mando de una Ferrari.
Pasada la mitad de la competencia, eran 4 los segundos que
separaban al siete veces campeón, del que buscaba su primera consagración. Ese
fue el momento en el que Mercedes decidió llamar a Valtteri Bottas por primera
vez para el cambio de neumáticos luego de 30 vueltas con medios. El finlandés
retornó a pista en el puesto 9°, muy lejos de poder brindar ayuda a su
compañero en su última carrera sobre el Black Arrow.
En un pésimo fin de semana para Alfa Romeo, Antonio
Giovinazzi se quedó sin tracción y dejó su auto parado en la zona pintada
obligando la utilización del Virtual Safety Car, hecho que aprovechó Verstappen
para poner gomas duras que le permitieran descontar los 17 segundos que lo
separaban de la punta. Hamilton no se detuvo y mantuvo las mismas gomas que
llevaban 23 vueltas de desgaste.
Récord tras récord, Verstappen comenzaba a acercarse al
inglés, aunque el ritmo del auto 44 no evidenciaba un deterioro, e incluso pudo
sumar otro récord de vuelta en la 43. Max no recortaba lo esperado y dependía
de lo que pudieran complicar los rezagados a Lewis.
Con 9 vueltas por delante, la diferencia era mayor a los 11
segundos, algo que hacía acariciar el octavo título a Hamilton. Pero… el golpe
de escena se dio en la vuelta 54, cuando Nicholas Latifi tomaría relevancia y
notoriedad en la resolución del campeonato de pilotos. El joven piloto destruyó
su Williams contra el muro y obligó al ingreso del Safety Car, que recortaría
las distancias dándole la emoción que requería una de las definiciones más
apasionantes de la historia de la F1.
En una acertada decisión, Red Bull llamó a Verstappen para
colocarle gomas blandas, para correr lo que quedara de velocidad con todo el
potencial del auto austriaco. El relanzamiento fue en la última vuelta y las
gomas (junto al DRS) le permitieron al neerlandés superar por la parte externa
a Hamilton, para transitar los últimos metros con una aguerrida defensa de la
posición con récord de vuelta incluido. Así, de manera casi cinematográfica
llegó el primer campeonato para este joven y talentoso piloto de 24 años, que
llegó a la máxima categoría para cortar la hegemonía del inglés con gran
talento.
El invitado a la fiesta fue el español Carlos Sainz, tercero
con la Ferrari, alcanzando así su cuarto podio y el quinto puesto en el
campeonato, superando a Lando Norris (McLaren) y a su compañero Charles Leclerc
(Ferrari).
20 triunfos en la carrera de Max, la mitad obtenidos en esta
temporada, para ser el campeón número 34 de la historia de la máxima categoría.




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