Lo torturaron y murió sobre el inodoro de la celda: Perpetua a tres policías

Tres policías fueron condenados a prisión perpetua por haber torturado a un detenido, quien 27 horas después murió en un calabozo de la ciudad misionera de Oberá. Otros dos integrantes de la fuerza recibieron penas de cinco y ocho años de prisión, por encubrimiento, y los que estaban de guardia en la comisaría fueron absueltos por el beneficio de la duda.

El fallo de los jueces Francisco Aguirre, José Pablo Rivero y Jorge Villalba permitió cerrar uno de los crímenes más aberrantes cometidos por integrantes de la Policía de Misiones desde el retorno de la democracia.

Las penas mayores recayeron sobre el ex sargento Pedro De Mattos (48), el ex cabo Carlos Antonio Gómez (33) y el ex agente Ricardo Javier Rodríguez (37), quienes estuvieron presos durante varios años y llegaron libres al juicio.

Apenas se conoció el fallo, las esposas volvieron a ceñirse sobre sus muñecas para ser trasladados al penal donde comenzarán a cumplir la larga condena.

Para el Tribunal, fueron coautores de la muerte de Hugo Miguel Wasyluk (38), un hombre al que detuvieron por amenazas contra un familiar en la localidad de Villa Bonita, en la zona centro de Misiones.

Todo ocurrió en la noche del 25 de abril de 2011 cuando la patota policial detuvo a Wasyluk y, con la complicidad de sus superiores, los oficiales Jorge Antonio Heijo y Wilson Ricardo González, le propinaron una feroz paliza mientras estaba esposado.

El hombre fue llevado a Oberá, donde el médico policial José Orlando Morales ni siquiera lo revisó y extendió un certificado en el que no dejó constancia de la brutalidad de los agentes.

Wasyluk fue llevado a la seccional primera, donde 27 horas después fue hallado muerto sobre un inodoro del sector de celdas. Un rato antes, en plena agonía, los policías que estaban de guardia lo habían escuchado pedir por su mamá.

Absueltos

En el banquillo de los acusados también se sentaron los policías de esa seccional, pero todos terminaron absueltos por el beneficio de la duda.

El fallo benefició al comisario mayor retirado Miguel Ángel Espíndola, y los suboficiales Carlos Ariel Lentini, Roxana Andrea Harasimezuk, Alejandro Fabián Núñez, Luis Alberto Silva, Hugo Ariel Basaraba y Gustavo Javier Fontana.

Todos estaban acusados de incumplimiento de los deberes de funcionario público. El médico policial también evitó la cárcel porque los jueces entendieron que el delito ya había prescripto.

La fiscal Miriam Silke y los abogados querellantes habían solicitado la condena de todos los procesados, cometido que no lograron.

A primera hora de la mañana, los policías volvieron a insistir en su inocencia ante los jueces. Juraron que nunca habían golpeado a Wasyluk y pidieron que se hiciera justicia, tanto para ellos como para la víctima. Carlos Gómez incluso dijo: 

“No tenemos la culpa de que el señor se haya muerto”.

El alivio de su madre

La madre de la víctima, Bárbara Chitouski -83 años- presenció todo el juicio pese a las dificultades que tiene para desplazarse. Tras escuchar el fallo, dijo que se sentía “más tranquila”.

“Fueron diez años de espera para que Hugo pueda descansar en paz, nosotros sufríamos por él. Ahora sí descansará”.

Completó.

Atravesada por el dolor, la anciana sólo pidió que “esto no vuelva a pasar más con nadie, que nunca más un detenido sea víctima de abusos por parte de la Policía”.