MADARIAGA: Historia y datos del proyecto del mega-edificio Coccari que nunca llegó a culminarse

 


Días atrás trascendieron páginas del diario “El Pueblo” a través del Observatorio Patrimonial del Tuyú que dejan en evidencia lo imponente que iba a ser el edificio que se transformó en un “elefante blanco” que se levanta en centro de la ciudad con una etapa de avance de un 70% pero con más de 25 años de abandono.

 

Intentos de culminarlo hubo muchos aunque ninguno prosperó y los más de 60 departamentos siguen allí esperando por una decisión. En 1977 comenzaron las obras que iban a durar, a los sumo, 3 años. Pero la economía jugó en contra y, luego, sobrevino el fallecimiento de Gorki Cóccari.

 

Como último trabajo que se recuerde, a mediados de los 90, se colocaron perfiles para las ventanas pero nunca se llegaron a colocar vidrios ni mayores cerramientos.

 

¿Cómo era el proyecto?

 

El diario “El pueblo” indicaba que la estructura de Avellaneda entre Belgrano y Mitre, era parte de un proyecto que demostraba el avance arquitectónico y empresarial de Madariaga a nivel regional. Destacaban el aporte que significaría para la calidad de vida y el nivel de la misma.

 

El lugar se iba a destacar por lo habitacional y lo comercial. Iba a tener un estacionamiento subterráneo, sobre calle Belgrano, con una estación de servicio propia. Más arriba un cine-teatro con plateas y pullman. La planta baja, con entrada por Avellaneda y Belgrano se destinará a una confitería, bar, pizzería o despensa.

 

También en los tres primeros pisos se instalarían oficinas de profesionales, con acceso por escaleras y ascensor.

 

Los departamentos

 

Todos los demás pisos serán destinados a viviendas, con departamentos de dos o más habitaciones, living, Cocina y baño. En cuanto a los ventanales del frente y contrafrente darán un magnífico balcón con terminaciones en cristal.

 

Lo que hoy se conoce como S.U.M. (salón de usos múltiples) en aquel tiempo se presentaba como salón para reuniones para cooperadoras, magisterio, conferencias culturales y para que los propietarios de los apartamentos puedan realizar actos efectivos y de otra índole. Seguido entre la comodidad y lo confortable, se anunciaba la instalación de ascensores de marca Otis.

 

En la actualidad ocupa aún el sexto lugar de los edificios más altos del sur provincial en pequeñas ciudades con algo más de 55 metros.

Publicar un comentario