Encontraron 750 muertos dentro de camiones frigoríficos en Nueva York


Nueva York amaneció indignada con la noticia del descubrimiento de unos cuarenta camiones frigoríficos que contenían pilas de cadáveres desde hace un año en el muelle de una zona portuaria de Brooklyn.

El olor aputrefacción y el goteo de sangre que salía de los camiones había alertado a los vecinos aledaños, que advirtieron a las autoridades policiales. En su interior, contenían al menos 750 cuerpos de presuntas víctimas de coronavirus.

Según relató al canal CBS un ciudadano neoyorkino, la funeraria que se encuentra cerca de su casa tenía “cuerpos por todo el piso dentro del local” el martes de esta semana. Y aclaró: 

“Estaban descargando cuerpos”.

Además expresó su repulsión con una escena que parece salida de una película de terror: 

“Salían uno por uno, goteando sangre. Y esos tipos que estaban trabajando, estaban comiendo sin nada (de protección) en las manos. Sin máscaras, sin guantes, nada. Y parecía algo sospechoso debido a la cantidad de gente que estas personas recolectaban”.

Manifestó.

Nueva York es el estado con mayor cantidad de muertos en el país. Las morgues se encuentran colapsadas desde hace meses. Los datos de la Universidad Johns Hopkins, que monitorea el avance mundial de la enfermedad en tiempo real, arrojaron que hasta el jueves de la semana pasada, más de 18 mil personas habían fallecido solamente en Nueva York a causa del covid-19.

Por este motivo es que, para evitar que los cadáveres se acumulen y se descompongan en lugares inapropiados, como ha pasado en otros países vapuleados por el coronavirus, las autoridades del Estado enviaron decenas de morgues móviles o tráileres con refrigeración a los hospitales y otros puntos de la ciudad.

“Los cuerpos se nos salen por las orejas”.

Aseguró al New York Times, Andrew T. Cleckley director de la funeraria responsable de colocar unos 50 cadáveres con hielo dentro de los camiones alquilados.

En tanto, desde la Oficina de Medicina Forense neoyorkina justificaron esta decisión con el argumento de que el objetivo era que cada familia pudiera organizar el entierro digno de sus seres queridos, ya que los eventos fúnebres se encuentran limitados por los protocolos de bioseguridad.

Por otra parte, el alcalde de la ciudad de Nueva York, Bill de Blasio, afirmó durante una conferencia de prensa que se trataba de una “situación horrible” y consideró que era “absolutamente inaceptable” el trato indigno que se le había dado a los muertos y a sus respectivas familias.


 


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