MADARIAGA: La Fiesta del Gaucho espera la evolución de la cuarentena para definir sus próximos pasos

La fiesta más tradicional de la ciudad –al igual que todas las de la región- están paralizadas en cuanto a su organización por el avance del coronavirus en el país.

El presidente de la Asociación Civil que la organiza, Daniel Jaureguiberry habló con central de Noticias Madariaga acerca del grado de retraso que el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio trae consigo para el armado de la festividad que se hace tradicionalmente en diciembre.

Para arrancar, Jaureguiberry indica que tienen “la esperanza de que esto se cure antes de comenzar a pensar en hacer la fiesta” al tiempo que no descarta un debate interno en la comisión para concretarla durante enero.

Las contrataciones de artistas y cualquier tipo de negociación están paralizadas. Es más ya nadie sabe de costos para el alquiler de equipos o escenario. Toda clase de festivales, peñas y celebraciones previas están canceladas y sin ningún tipo de perspectiva.

“Esto nos complica todo. No hay perspectiva y lo único que está en marcha es la rifa anual”, agregó mientras aclara que los vendedores siguen con la comercialización de los números de manera telefónica por una cuestión de seguridad. El primer sorteo también sufrió retrasos por la cancelación de la lotería y a finales de mayo se realizará el primero.

La posibilidad de enero

Sólo en una oportunidad. En 1986, la Fiesta se realizó en enero por una enfermedad que afectó a los caballos (influenza Equina) y llevó a retrasos de las celebraciones en las cuales participaban.

“Fue muy controvertido ese año porque la fiesta era muy del pueblo y las quejas fueron porque el público tenía trabajo en la costa y no llegaba a participar de los espectáculos diurnos”, recordó el presidente de la fiesta.

Sobre esta posibilidad – que debería discutirse en Comisión- se analizarían los pros y las contras. Los espectáculos cordobeses de Malambo, Jesús María y hasta Cosquín no serían mayor problema porque las distancias no hacen que afecte al público.

Jaureguiberry indicó que con lo ocurrido en la del 80 no se puede evaluar el resultado hoy en día por la evolución de la sociedad. “Es difícil saber si habría una baja de cantidad de personas locales por sus tareas laborales o si esto se cubriría con el turismo”, analizó.