CIGARRILLOS: Próxima semana volverá Marlboro a los kioscos

Ya es sabido que no hay cigarrillos en la calle y lo poco que se encuentra entra de contrabando por la frontera. La gente está desesperada por fumar, pero las distribuidoras no tienen para vender.
El precio se disparó y los fumadores están pagando costos altísimos por atados por cigarrillos de segundas marcas. Se estima que, desde el fin de semana, las marcas habituales volverán a estar en los kioscos de la ciudad.

José María Schechtel, de Bombonería Susy, manifestó que “ya hace unos 10 días que se nos terminaron los cigarrillos y no hubo más entregas. Seguimos sin recibir porque la distribuidora no tiene stock. Sabemos que están también los “baratos”, pero tampoco pudimos conseguir. La desesperación del fumador es triste porque el momento es incómodo, ya que no podemos conseguirlo. Para nosotros es un servicio al cliente, es lo mismo que vender un caramelo”.

“El atado de Marlboro estaba en $150 y un Benson, $170. Pero he escuchado precios disparatados de venta, como $250 los más económicos, que uno los puede comprar a $70. Es la clara avivada argentina, porque se juega con la necesidad de la persona. Sabemos que hay supermercados y kioscos que han tenido para vender, pero no sé quién se los ha entregado”, relató.
 Lo que se viene:

Si bien se estima que una planta en Merlo ha comenzado a operar nuevamente, están esperando que la situación se normalice y la semana que viene pueda distribuirse nuevamente el producto.

“Massalin mandó un comunicado diciendo que los precios no se iban a modificar, pero no sabemos si será así. Informan que todo se normalizará la semana que viene y ojalá sea así. Si viene con aumento, será un problema más para el bolsillo”, destacó.

Otros productos:

Bombonería Susy vende, además, bombones, chocolates, caramelos, alfajores y todo tipo de golosinas, gaseosas y aguas saborizadas.

Al respecto, Schechtel destacó que “estuvimos 15 días cerrados cuando se declaró la cuarentena, una decisión que fue familiar, pensando en todos los que trabajamos. El 6 de abril volví a abrir porque tenía mercadería que se iba a echar a perder y la Municipalidad me habilitó. Hasta ahí, habíamos podido pagar el alquiler y los sueldos, pero nada más. Si bien estamos en un momento especial y con horarios reducidos, no alcanza, pero ayuda”.