VILLA GESELL: Quiénes son los dos rugbiers acusados por el crimen de Fernando Báez que saldrán en libertad

Alejo Milanesi de 20 años, y Juan Pedro Guarino, de 19,son los dos de los ochos rugbiers acusados por el asesinato a golpes de Fernando Báez Sosa que podrían recuperar la libertad. Así lo solicitó la fiscal Verónica Zamboni al juez de garantías David Mancinelli, que también pidió prisión preventiva para ocho de los acusados, detenidos en el penal de Dolores por el delito de homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas.
En un escrito de 250 páginas al que accedió Infobae, Zamboni argumentó que existen elementos de convicción suficientes para considerar que Lucas Pertossi, Luciano Pertossi, Enzo Comelli, Máximo Thomsen, Blas Cinalli, Ciro Pertossi, Matías Franco Benicelli y Ayrton Michael Viollaz son responsables de los hechos objeto de investigación.

Sin embargo, en el caso de Guarino y Milanesi, a pesar de que está probado que se encontraban en Villa Gesell y junto con el resto del grupo esa noche, no se encontraron hasta el momento elementos suficientes para ubicarlos en el lugar del hecho y que por lo tanto “entiende que debe cesar la medida de coerción personal que pesa sobre ellos, en relación a la conducta endilgada en autos; dado que toda duda en el proceso debe ser valorada a favor de los imputados”.
El principal elemento que benefició a los dos jóvenes jugadores fue la falta de resultados positivos en las ruedas que ocurrieron a mediados del mes pasado y las pericias a los teléfonos celulares.

En el caso de Milanesi, entre la gran cantidad de testigos que participaron del procedimiento, ninguno pudo reconocerlo ni como agresor de la víctima, ni de ningún otro amigo de Fernando. Solo uno de ellos lo vió parado en las inmediaciones, sin participar en la golpiza.

Hasta el momento, indicó Zamboni, en el análisis preliminar de los videos tanto de adentro del boliche como de las inmediaciones no se lo pudo observar agrediendo a Fernando o a su grupo. Tampoco es posible hasta ahora ubicarlo en el momento que el grupo es interceptado por el personal de Infantería. Sin embargo, esto aún está sujeto al análisis de video y la pericia de reconocimiento facial. Al momento de ser aprehendido, Milanesi presentaba lesiones corporales en sus manos que justificaron su detención, pero no pudo acreditarse de forma fehaciente que se hayan producido esa noche.

Alejo Milanesi jugaba al rugby junto a Juan Guarino, Blas Cinalli y a los hermanos Ciro y Luciano Pertossi en el club Naútico Arsenal de Zárate. Los cuatro fueron suspendidos por la Comisión Directiva debido a que su participación en el ataque a Báez Sosa “afecta la imagen que pregona” la institución. El joven de 20 años es hijo de un profesor de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) y de una docente.

En el caso de Guarino, si bien sí fue filmado a la salida del boliche Le Brique por las cámaras de seguridad y por el celular de Lucas Pertossi, lo cual lo ubica en las inmediaciones del hecho, ninguna de esas filmaciones lo puede situar concretamente en la agresión. Ninguna de las imágenes lo muestra pegando, sino simplemente caminando. En las ruedas de reconocimiento, además, si bien un solo testigo lo ubicó en las inmediaciones del lugar, ninguno lo señaló como agresor de Fernando o sus amigos. Al momento de ser detenido, Guarino no tenía lesiones correspondientes a una golpiza, sólo una pequeña quemadura en la mano.

“Es todo muy triste. Me dijo que no estaba en el lugar de los hechos”, había asegurado la madre de Guarino cuando salió de visitar a su hijo una de las primeras veces cuando se encontraba detenido en la Comisaría 1ra. de Pinamar. “Mi hijo está bien. Lo único que sé es que le pido muchas disculpas, mucho pésame a la familia [de Báez Sosa]”, agregó la mujer ante los medios de comunicación.

Además, en las pericias a los teléfonos celulares realizadas por la División de Operaciones Técnicas de la Agencia Regional de la Policía Federal en su laboratorio de la ciudad de Mar del Plata, no se encontraron elementos que los vinculen directamente al hecho.
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