SANTA FÉ: “Me apuntaron con una pistola en la cabeza”: La grave denuncia de Brian Fernández tras ausentarse al entrenamiento de Colón

El delantero, que hizo su debut con la camiseta del Sabalero este fin de semana ante Banfield, relató el violento momento que vivió esta mañana: “Me dijeron: ¿vos sos Brian, el que manda en Santa Fe?”. Me apuntó con una pistola en la cabeza y me sacó el reloj”.
Una nueva ausencia a los entrenamientos de Brian Fernández encendió las alarmas de todos en Colón. El delantero de 25 años decidió rápidamente cortar con todo tipo de rumores y relató el tenso momento que vivió en las últimas horas por las calles de Santa Fe: “Me apuntaron con una pistola en la cabeza y me sacaron el reloj”.

“Me robaron un reloj Rolex y después le tiraron un ladrillo a la camioneta. Decí que a mí no me pasó nada, así que en eso estoy tranquilo. Mi familia me está mandando mensajes preguntando por qué no fui a entrenar”, señaló en una nota telefónica con el canal TyC Sports.
El futbolista que debutó con el club del que es hincha el último fin de semana en la derrota 1-0 ante Banfield explicó que el hecho estuvo emparentado a sus provocaciones por intermedio de las redes sociales: “Fui a buscar a una chica y luego, cuando me quise ir, me agarraron unos chicos. Yo había subido un video en el que decía “en Santa Fe mando yo”, pero fue un chiste para joder nomás. Se lo tomaron muy mal, se ve. Me dijeron “¿vos sos Brian, el que manda en Santa Fe?”. Me apuntó con una pistola en la cabeza y me sacó el reloj. Obviamente que me asusté, me subí a la camioneta y me quise ir rápido. Cuando me quise ir, me tiraron un ladrillo a la camioneta”.

El hecho ocurrió este martes por la mañana en el barrio El Pozo, ubicado a unos 15 minutos del estadio del Sabalero. Fernández aseguró que se dirigía al entrenamiento del equipo que comanda Diego Osella cuando fue asaltado. Luego de eso, dejó el vehículo en el hotel y llamó a un amigo para salir de su lugar de alojamiento. “La verdad que me asusté un poco, porque tenía un arma. Obviamente que no es fácil estar en esa situación", aclaró. “No los conocía, eran hinchas de Unión. Estaban con camisetas”, agregó, aunque explicó que no realizó la denuncia.

“No hice ninguna denuncia, me vine directamente a la casa de mi prima. Le pedí que me quería quedar tranquilo acá. Cuando era la hora del entrenamiento iba a llamar al presidente para comunicarle esto. Me pudo entender, pero se están diciendo muchas cosas. Ahora a la tarde me presentó, a las 4 tengo que estar ahí. No es que pierdo el día. Me da mucha impotencia y bronca. No puedo hacer nada que ya salgo en el diario”, sentenció.

La noticia de su faltazo a la práctica vespertina rápidamente se viralizó, teniendo en cuenta los antecedentes recientes que tiene. Estuvo una semana sin ir a entrenar por problemas personales con el visto bueno del cuerpo técnico y hace algunos días atrás se corrió el rumor de que su familia había hecho una denuncia por su supuesta desaparición; algo que él se encargó de desmentir horas más tarde. Si bien hubo una serie de versiones sobre lo que originó esta serie de conflictos, él dio detalles por primera vez: "Es difícil esa situación. Es una cosa de familia, que no esperaba que pueda vivir una situación así con un familiar. Que te amenace de esa manera es algo muy loco; y más viniendo de un padre, ¿no? Lo hablo tan natural porque soy así y siempre he dicho las cosas. Es un problema que tengo con mi papá, por la camiseta sería...”.
“Pensé que se me iba a hacer fácil, pero la verdad que se me hace muy difícil el día a día. El andar por la calle e ir a algún lado. Encontrarme con un hincha de Unión y que te digan cosas filmándote para que vos reacciones y subirlo a las redes sociales. Es muy difícil vivir”, confesó.

Brian cuenta en su historial reciente con diversos problemas de adicciones que complicaron su estadía en los clubes que jugó. Racing lo impulsó a internarse en una clínica de rehabilitación a mediados del 2015 cuando se conoció la primera noticia de su doping positivo. Luego de recuperar su nivel de juego con las camisetas de Unión La Calera de Chile y Necaxa de México, el atacante surgido de Defensa y Justicia llegó al Portland Timbers de Estados Unidos, de donde debió marcharse meses más tarde tras no cumplir con el Programa de Abuso de Sustancias y Salud Conductual (SABH, por su siglas en inglés).

Mientras la problemática crece en torno a su figura, Fernández expresó sus ganas de continuar en la entidad: “Vine a sacar a Colón de esta situación. Quiero poner lo mejor de mí, sé que si estoy físicamente bien puedo darle muchísimo a Colón, pero se me hace muy difícil vivir el día a día, después del entrenamiento”.