
En marzo de 2025, el Aquarium de Mar del Plata cerró sus puertas . Tras afrontar un proceso de quiebra , las autoridades decidieron rematar los animales que, en su momento, eran el centro de atención de los visitantes. Desde los reconocidos delfines, pasando por los lobos marinos y hasta los pingüinos, cada una de las especies fue comercializada para que continúen su vida en un ámbito más prospero .
En el caso puntual de los pingüinos, varios de ellos de la variedad magallánica , encontraron un nuevo hábitat tras ser alimentados por cuidadores del parque acuático. Tras una gestión de la Fundación Bubalcó , ubicada en Río Negro, 40 aves fueron trasladadas a su nuevo hogar, lejos de Mar del Plata , pero con un escenario más propicio para su desarrollo.
Antes de su traslado, autoridades judiciales intervinieron en el proceso y constataron que los pingüinos no tenían habilidades para sobrevivir en un hábitat silvestre , lo que descartó de plano la liberación de las aves al mar abierto. A partir de allí, creció la posibilidad de ser reubicados en este refugio, que debió readaptar sus instalaciones para que se convierta en un espacio de protección para las 40 especies .
La nueva guarida para los pingüinos cuenta con un canal de agua integrado y sistemas de rampas que les permite nadar, explorar el lugar y desplazarse por el entorno, de acuerdo a su adaptación.
“Estos pingüinos de Magallanes vivían en Mar del Plata pero ya no era posible cuidarlos en donde estaban. Por decisión de la justicia vinieron a Bubalcó en donde nos da mucho orgullo haberles preparado este nuevo hogar y ser parte de darles un refugio donde vivir tranquilos y cuidados”, indicó la publicación, donde se adjuntó un video para mostrar cómo son las nuevas condiciones de vida de los animales.
El comunicado, en tono emotivo, llamó a la reflexión sobre el cuidado de los animales que, en este caso, habían quedado en proceso de reubicación por el cierre del parque acuático marplatense.
“Ellos nacieron y se criaron toda su vida en cautiverio, por eso necesitan del cuidado humano para sobrevivir y no pueden liberarse. Nuestro parque es eso: un refugio para aquellos que no pueden vivir en su hábitat”, siguió la publicación de la Fundación Bubalcó.
Fuente:
La Nación
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
.jpg)
Redes