La investigación por las extorsiones cometidas contra dos jubiladas de General Madariaga tuvo un avance determinante con la detención del hombre señalado como uno de los autores de los hechos. La medida fue ordenada por la Justicia luego de que el fiscal Walter Mercuri solicitara convertir la aprehensión en detención, y el imputado quedó acusado por dos hechos de extorsión.
En las últimas horas, Mercuri habló con Informe Central, por CNM Radio, y brindó detalles hasta ahora desconocidos sobre el procedimiento que permitió llegar al sospechoso. Entre ellos, contó una particularidad que terminó siendo clave para los investigadores: uno de los vehículos utilizados durante los hechos llegó a pasar y estacionarse nada menos que frente a su propia vivienda.
La investigación se inició a partir de dos hechos ocurridos el 10 de septiembre en General Madariaga. En ambos casos, las víctimas fueron mujeres de 88 y 90 años que recibieron llamados telefónicos con una historia similar: les hicieron creer que un familiar había protagonizado un accidente de tránsito, que se encontraba detenido y que debía entregarse una suma de dinero para evitar consecuencias mayores.
El mecanismo fue rápido. Las mujeres fueron convencidas de colocar el dinero dentro de bolsas y dejarlas en canastos de basura ubicados frente a sus domicilios. Luego, un hombre se encargó de pasar a retirarlas.
Para los investigadores, se trataba de una modalidad organizada y con personas que cumplían diferentes funciones. Mercuri explicó en diálogo con Informe Central que este tipo de delitos suele ser difícil de esclarecer porque quienes los cometen toman precauciones, pero en este caso ocurrió algo diferente: “No solamente actuaron a cara descubierta, sino que además utilizaron el auto propio y con la patente descubierta”
.
Ese dato permitió que las cámaras de seguridad se convirtieran en una herramienta fundamental. El fiscal, que además vive en la zona donde ocurrió uno de los hechos, decidió revisar las imágenes de su propia vivienda. Y allí apareció una escena inesperada: el automóvil utilizado por los delincuentes había pasado por su domicilio y se había detenido frente a la casa.
Mercuri relató que al revisar las grabaciones pudo comprobar que “no solo pasaron, sino que estacionaron enfrente, enfrente de mi casa”. Las imágenes permitieron observar con claridad el vehículo y también el momento en que uno de los involucrados descendió y comenzó a caminar por la calle Doctor Carlos Madariaga en dirección a avenida Buenos Aires.
Ese registro se sumó a otras imágenes obtenidas de cámaras ubicadas más cerca de una de las víctimas. Allí ya se había logrado observar la vestimenta de las personas involucradas. Al comparar ambas secuencias, los investigadores encontraron coincidencias entre la ropa utilizada y las características del vehículo.
“Ya teníamos el auto”, explicó Mercuri durante la entrevista, al describir el momento en que la investigación comenzó a tomar una dirección concreta. Se trataba de un Volkswagen Polo blanco, cuya patente también podía ser identificada en las imágenes.
A partir de ese momento comenzó un seguimiento del vehículo para establecer hacia dónde se había dirigido después de abandonar Madariaga. El trabajo no quedó limitado a las cámaras del Centro de Monitoreo municipal: también se incorporaron registros de distintos puntos de circulación.
El fiscal destacó especialmente el trabajo realizado por la Policía y por el equipo encabezado por el comisario Méndez. El seguimiento permitió reconstruir el recorrido del automóvil y establecer que había salido de la zona hasta llegar al conurbano bonaerense.
Según explicó Mercuri, las cámaras permitieron seguir el vehículo y posteriormente se incorporaron imágenes de los peajes y de los accesos a San Martín. “Todo el seguimiento de cámaras fue importantísimo”, remarcó el fiscal, quien destacó que ese trabajo terminó permitiendo establecer dónde se encontraba el automóvil.
La investigación llegó así hasta José León Suárez, donde los investigadores ubicaron el Volkswagen Polo. Para Mercuri, ese momento fue determinante porque el vehículo se encontraba estacionado en el domicilio que luego sería allanado.
Ante esa situación, el fiscal solicitó al Juzgado de Garantías una autorización urgente. “Llamé al Juzgado de Garantías y pedí que por favor me dieran el allanamiento urgente, porque teníamos el auto”, explicó durante la entrevista.
La respuesta judicial permitió realizar el procedimiento en pocos minutos. El allanamiento terminó con la aprehensión de uno de los sospechosos, quien, de acuerdo con la investigación, sería la misma persona que había quedado registrada por las cámaras descendiendo del vehículo durante uno de los hechos.
Durante el operativo fueron secuestrados distintos elementos considerados de interés para la causa, entre ellos teléfonos celulares, prendas de vestir y calzado, además del Volkswagen Polo. También fueron hallados dos cargadores de armas de fuego, aunque la investigación sobre el destino del dinero obtenido en los hechos continúa.
Uno de los interrogantes que todavía permanece abierto es qué ocurrió con el dinero entregado por las víctimas. En el allanamiento no se encontraron los dólares correspondientes al hecho de Villa Gesell ni el dinero de las extorsiones investigadas en Madariaga.
Mercuri señaló que se secuestraron varios teléfonos y que ahora la Fiscalía buscará acceder a su contenido con autorización judicial. El objetivo es determinar con quiénes se comunicaban los sospechosos, qué mensajes intercambiaban y si existen conversaciones relacionadas con los hechos investigados.
La expectativa está puesta especialmente en esos dispositivos porque podrían aportar información sobre otros integrantes de la organización. El fiscal estimó que las pericias telefónicas podrían demandar aproximadamente entre 15 y 20 días.
La investigación también busca determinar cuántas personas participaron. Mercuri habló de al menos dos hombres y de la posible intervención de una mujer. En las imágenes aparecen distintos involucrados en los desplazamientos del vehículo, aunque todavía resta establecer el rol concreto de cada uno.
Uno de los aspectos que deberá determinarse es quién realizó las llamadas telefónicas a las víctimas. En los episodios, una voz femenina aparecía supuestamente llorando y haciéndose pasar por una familiar para convencerlas de entregar el dinero.
Sin embargo, Mercuri planteó durante la entrevista una posibilidad vinculada con las nuevas tecnologías. Explicó que no necesariamente tiene que haber existido una mujer físicamente involucrada, ya que actualmente pueden utilizarse herramientas de inteligencia artificial para generar o imitar voces. La pericia de los teléfonos será determinante para saber si esa voz correspondía a una persona real o si se trataba de una grabación utilizada durante las llamadas.
Otro dato aportado por el fiscal es que las comunicaciones se realizaron a teléfonos fijos, algo que, según explicó, puede estar relacionado con el perfil de las víctimas. “Los mayores tienen teléfonos fijos”, señaló durante la entrevista, al analizar una modalidad que se repite en este tipo de delitos.
La investigación también determinó que las llamadas no se originaron en General Madariaga. Según explicó Mercuri, los registros analizados ubicarían las comunicaciones en el área del Gran Buenos Aires. Además, se trataría de líneas cuya titularidad resulta difícil de establecer y que no permiten una localización sencilla mediante antenas.
El mecanismo investigado sería entonces el de personas que realizan los llamados desde otra zona y, una vez que consiguen convencer a la víctima, otros integrantes se trasladan hasta la localidad para retirar el dinero.
En ese contexto, el fiscal descartó inicialmente que necesariamente hubiera un “marcador” local que les proporcionara información sobre las víctimas. Según explicó, los casos investigados en Madariaga parecen responder a llamados realizados al azar y no a información previa sobre personas que tuvieran dinero en sus domicilios.
Mercuri también remarcó que no considera que los sospechosos sean delincuentes inexpertos. Por el contrario, sostuvo que la manera en que se movilizaron demuestra que ya habrían realizado este tipo de maniobras anteriormente.
“Son confiados”, fue la descripción que utilizó el fiscal durante la entrevista. Y justamente esa confianza habría sido la que les permitió cometer errores que terminaron facilitando su identificación.
Uno de esos errores fue circular a plena luz del día y sin ocultar la patente. Otro, quizás el más llamativo, fue detenerse frente a la vivienda del propio fiscal, sin advertir que allí existían cámaras de seguridad que podían registrar sus movimientos.
Mercuri contó además que los investigadores observaron en las imágenes una actitud que llamó la atención: uno de los sospechosos caminaba tranquilamente por la ciudad e incluso llevaba una gaseosa en la mano. “No es que se ponen nerviosos”, explicó, al describir la tranquilidad con la que se desplazaban.
La investigación también analiza un tercer hecho ocurrido en Villa Gesell, donde una mujer de 80 años fue engañada mediante una llamada telefónica y terminó entregando aproximadamente 80.000 dólares. Para la Fiscalía existen coincidencias en el vehículo y en algunas características de los involucrados, aunque esa vinculación deberá ser establecida judicialmente.
El caso de Villa Gesell ocurrió al día siguiente de las extorsiones de Madariaga. Para Mercuri, el hecho de que el grupo haya continuado desplazándose por la región después de los episodios ocurridos en Madariaga constituye otro elemento que deberá ser analizado.
La causa tuvo además una actualización judicial este jueves: el hombre que había sido aprehendido durante el allanamiento en José León Suárez quedó detenido por orden del juez Mariano Cazeaux, luego de que la Fiscalía solicitara esa medida. La imputación actual corresponde a dos hechos de extorsión, mientras continúa la investigación sobre su posible participación en otros episodios.
La Fiscalía deberá ahora profundizar el análisis de los teléfonos y del resto de la evidencia secuestrada. De esos elementos podrían surgir nuevas identidades, comunicaciones y eventualmente otros hechos relacionados con la misma modalidad.
El fiscal Mercuri cerró su diálogo con Informe Central, por CNM Radio, destacando que la investigación todavía está en desarrollo. La posibilidad de recuperar parte del dinero sustraído también permanece abierta, ya que los investigadores no descartan que pueda encontrarse en otro domicilio o haber sido trasladado después de los hechos.
Mientras tanto, el dato que permitió dar uno de los principales pasos de la investigación permanece como una de las escenas más llamativas del expediente: los presuntos autores llegaron a General Madariaga para cometer las extorsiones y, sin saberlo, terminaron estacionando frente a la casa del fiscal que investigaba el caso.
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
.jpg)
.jpg)
Redes