
Una sala Voltaire repleta y la familia de la víctima en pleno recibieron este viernes el veredicto por el asesinato de Federico Martín Aramburú , cometido en la madrugada del 18 al 19 de marzo del 2022 en París. Loik Le Priol (32) fue condenado a 26 años de prisión como autor del crimen, mientras que su cómplice, Romain Bouvier (34) , a 19, por la tentativa de homicidio.
El fallo se conoció luego de una extensa deliberación del jurado en el marco de una audiencia que comenzó temprano.
Hubo tres ausentes en la sala de audiencia. Santiago, el hijo más pequeño, juega con sus tías en la plaza mientras espera saber cuál será la condena por la muerte de su papá; sus hermanas Trini y Justi también esperan afuera.
No fue un proceso simple . Primero los jueces hablaron y luego, el jurado de seis personas deliberó, en el día en que el Papá León XIV llegó a París a la misma hora que se inició uno de los procesos más importantes este año en el Palacio de Justicia. Hay medidas de seguridad estrictas porque el Papa llegará enfrente con su Papa Móvil, a la catedral de Notre Dame, en su primera deambulación en la capital francesa. Las calles están cerradas y custodiadas, París blindada.
En la última audiencia, Le Priol, el principal acusado de asesinarlo, llegó con su camisa celeste planchada. Con su cabeza rapada, Romain Bouvier se sienta: no se hablan desde el primer día del proceso. Los policías que los custodian les sacas las esposas. El fiscal pidió para ellos 27 y 20 años de prisión.
Los padres de Priol hicieron la cola con el público. Ella, de blue jeans y él, de suéter sport. El arregla vehículos militares: su hija está casada con un militar. Con sus togas puestas, la defensa frente a ellos y del otro lado, los Aramburú y la prensa. Este fue el escenario de la última audiencia del caso Aramburu.
El público llenó las gradas y los bancos de esa sala que fue el palacio de María Antonieta y donde pasó su última anoche antes de la decapitación.
Bouvier habló. El juez se lo ofreció: un minuto. "Esta todo dicho: todo ha sido dicho y agradezco que me haya escuchado con atención esta semana”, dijo.
Loik Le Priol miró a los Aramburú de frente, y al abogado general: “Un día tendré la posibilidad de curarme socialmente para que nunca más haga lo irreparable". "Desde el primer día he perdido perdón a la familia, también por esta demanda de perdón. Soy cristiano como todos vosotros. Que el Papa esta hoy aquí es un signo y que me encomiende la fuerza de perdonarme y yo de perdonarme a mí mismo”, dijo Le Priol en sus últimas palabras delante de los jueces, el jurado y la familia.
“Desde el primer día he perdido perdón a la familia, también por esta demanda de perdón. Soy cristiano como todos vosotros. Que e l Papa está hoy aquí es un signo y que me encomiende la fuerza de perdonarme y yo de perdonarme a mí mismo”, dijo Le Priol en sus últimas palabras delante de los jueces, el jurado y la familia.
Periodista,
Fuente:
Clarín
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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