
Las ratas pueden convertirse en un problema difícil de solucionar cuando encuentran en una casa comida, agua y lugares donde refugiarse . Antes de recurrir a productos químicos o trampas, existen algunas alternativas naturales que pueden servir como complemento para mantenerlas alejadas.
Entre ellas están determinadas plantas que, gracias a sus aromas fuertes , pueden incomodar a los roedores y hacer que algunos sectores resulten menos atractivos para ellos. Sin embargo, no se trata de una solución definitiva: funcionan principalmente como medida preventiva y deben acompañarse con otras prácticas.
Los roedores dependen mucho de su olfato para encontrar alimentos, refugios y caminos seguros. Por eso, determinados aromas intensos pueden dificultarles la orientación y hacer menos agradable su permanencia en determinados espacios.
Estas son cuatro plantas que se pueden cultivar en macetas, jardineras o directamente en el jardín :
No alcanza con tener las plantas en cualquier rincón del jardín. La idea es ubicarlas cerca de los lugares por donde podrían circular o intentar ingresar los roedores .
Algunos puntos estratégicos pueden ser puertas, ventanas bajas, garajes, lavaderos, balcones, cercanías de la basura y sectores del jardín próximos a los muros .
También es importante prestar atención a posibles señales de actividad, como excrementos, marcas de grasa, envases roídos o pequeños agujeros . Si aparecen, esos lugares pueden servir para identificar por dónde se desplazan.
Aunque las plantas pueden servir como una barrera aromática, no van a solucionar una infestación por sí solas . Si las ratas encuentran alimento y refugio fácilmente, es poco probable que el olor de una planta sea suficiente para mantenerlas alejadas.
Por eso, la prevención también implica mantener los tachos de basura cerrados, guardar los alimentos en recipientes herméticos, retirar las sobras y no dejar comida de mascotas durante toda la noche .
Además, es fundamental revisar paredes, puertas y ventanas para detectar y sellar posibles entradas .
Para que las plantas se mantengan saludables y conserven sus características aromáticas, necesitan cuidados básicos.
La menta requiere humedad, aunque sin encharcarse, mientras que la lavanda prefiere mucho sol y un suelo con buen drenaje. El romero también necesita buena iluminación y evitar el exceso de agua. La caléndula , por su parte, crece mejor en lugares iluminados y con suelo liviano.
Una planta seca o deteriorada no tendrá el mismo efecto que una planta saludable.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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