
Para la limpieza del hogar hay distintos trucos caseros cada vez más usados, con ingredientes básicos. Uno de ellos es la mezcla de agua oxigenada con bicarbonato de sodio , que ayuda a remover manchas difíciles, limpiar juntas de azulejos y devolver el blanco a algunos objetos.
El secreto de esta combinación está en la acción limpiadora del agua oxigenada, que tiene propiedades oxidantes , y el efecto abrasivo suave del bicarbonato, ideal para desprender suciedad sin dañar materiales resistentes. Sin embargo, es clave aplicarla correctamente y evitar su uso en superficies delicadas para no provocar daños.
Al unir ambos productos, se obtiene una pasta que muchas personas usan como alternativa a los limpiadores comerciales para tareas puntuales. La proporción más común es una parte de agua oxigenada por tres partes de bicarbonato , lo que permite formar una pasta fácil de aplicar con un cepillo o paño.
Antes de usarla, conviene probar en un sector poco visible , ya que algunos materiales pueden deteriorarse o perder color.
Aunque es un truco muy difundido, no todos los materiales son aptos para esta preparación. Se recomienda no usarla sobre mármol, piedras naturales, maderas sin tratar, superficies delicadas o con acabados especiales, ni en telas que puedan perder color .
Además, es importante no mezclar agua oxigenada con lavandina ni con otros productos químicos , ya que pueden generarse reacciones peligrosas.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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