
El ajo es uno de los ingredientes indispensables en la cocina por su intenso sabor y su versatilidad. Sin embargo, muchas personas cometen un error al momento de guardarlo: lo colocan en frascos herméticos o bolsas de plástico , lo que puede favorecer la humedad y acelerar su deterioro.
Para conservarlo en buen estado durante varias semanas, los especialistas en almacenamiento de alimentos recomiendan elegir un lugar fresco, seco y bien ventilado . De esta manera, los ajos mantienen su textura, aroma y sabor por mucho más tiempo.
La mejor opción es colocar las cabezas de ajo en una canasta de mimbre, una bolsa de red o un recipiente abierto , ubicado dentro de una alacena o despensa donde no reciba luz solar directa.
La ventilación es clave, ya que evita la acumulación de humedad, uno de los principales factores que hacen que el ajo brote o se eche a perder antes de tiempo. Los beneficios de almacenarlo de esta forma son:
Aunque muchas personas creen que un frasco cerrado protege mejor los alimentos, en el caso del ajo ocurre lo contrario. Los recipientes herméticos y las bolsas de plástico dificultan la circulación del aire y pueden generar condensación , en especial cuando cambia la temperatura ambiente. Esa humedad acelera el deterioro y favorece la aparición de brotes o moho.
Tampoco se recomienda dejar el ajo cerca del horno, sobre la mesada donde recibe sol o dentro de la heladera si todavía está entero, ya que el frío y la humedad pueden alterar su conservación.
Además de elegir el lugar adecuado, existen otros hábitos que ayudan a prolongar su vida útil:
Con estos simples cuidados, el ajo puede mantenerse fresco durante mucho más tiempo, al conservar todas sus propiedades y evitar el desperdicio de uno de los ingredientes más utilizados en la cocina.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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